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La regla de los tres 8.

No sé si os pasa que a veces confiamos en guardar vídeos interesantes para "Ver más tarde" y cuando llega el momento, resulta que tenemos vídeos pendientes para no salir de casa en un mes. Pues bien, yo soy de levantarme temprano así que aprovecho los fines de semana o los días que no tengo que ir a la oficina para prepararme un desayuno 5 estrellas y tomármelo mientras trato de ponerme al día con estos vídeos que voy dejando para ver con tranquilidad.


Tenía muchas ganas de ver la ponencia que mi admirada Eva Collado dio en Elche hace unos días en el evento #InternetCambiaTodo  y esta mañana he podido verla completa. Sin embargo me ha pasado algo muy especial al ver este tweet en una transparencia:






Al escuchar a Eva decir estas palabras, se ha venido a mi cabeza el recuerdo de algo que me contó hace tiempo una persona a la quería mucho. No sé por qué ha sido, ni dónde estará la conexión, ni a qué se debe que me haya acordado estas palabras...pero así ha sido, y he sentido la necesidad de compartirlo.

Él contaba las cosas como un cuento, te embelesaba a veces creo que sin quererlo y era de esas personas capaces de parar el tiempo cuando hablaba contigo. Un día estábamos charlando sobre el compromiso, la voluntad y el amor propio de las personas, y me decía:



.- "Mira Jesús, en la vida hay tiempo para absolutamente todo, pero lo más importante es saber qué quieres hacer para ponerte a trabajar para conseguirlo. No soporto a la gente que sólo sabe poner excusas y que deja de hacer las cosas porque no tienen tiempo.





Me da lo mismo que quieras aprender un idioma, tocar con tu grupo, montar tu propio negocio, hacer deporte, colaborar en una ONG o pasar más tiempo con su familia. Cada día  es un regalo de 24 horas, y aunque tienes derecho a hacer con ellas lo que quieras, al mismo tiempo esto supone que tienes la obligación de hacerte cargo de ellas. Es tu responsabilidad. 



Yo lo veo de esta manera: si de las 24 horas que tiene un día, utilizas 8 horas para dormir y otras 8 para trabajar...cada día te quedan 8 horas para hacer el resto de cosas que quieras. Por eso, no hay excusas, no hay peros, todos tenemos las mismas horas, todos comemos y dormimos, y todos trabajamos de una u otra manera... Es la vida: así de fácil y así de compleja."



En aquel momento, esas palabras, de simples me parecieron tontas aunque con el tiempo he vuelto sobre ellas muchas veces y la he bautizado como "La Regla de los Tres 8"...¡¡y cuántas veces me acuerdo de ella Pepe!!. 

Ahora mismo algun@ podrá estar pensando que en la rutina diaria se hacen más actividades, que hay que ir y volver al trabajo, hacer la compra, preparar la comida... pero quedarse en eso sería limitarnos a ver la superficie por miedo (o pereza o ambas cosas) a profundizar en lo que hay detrás de este razonamiento. Dejemos las excusas y aprovechemos cada segundo de cada minuto de cada hora del día.
Al fin y al cabo, es nuestra responsabilidad.


Gracias a todas las personas que hacéis que pasen cosas, por surfear el cambio (como titulaba Eva en su ponencia), por dibujar mapas y por inspirar a que otros los sigamos dibujando. 



"Si el tiempo es lo más valioso,  la pérdida de 
tiempo es el mayor de los derroches."
Benajamin Franklin


Maestro, nunca te acabarás de marchar; allá dónde estés, gracias por todo.

#mañanamasymejor 

¡Emprender, reinventarse, ser valiente o cómo se diga!

"El presente se entiende a través del pasado, pero debes vivirlo mirando al futuro"... ¡Qué gran verdad! Nunca me había parado a buscar de dónde venía la palabra "emprendedor" y resulta que se deriva otra palabra castellana ("emprender") , pero al mismo tiempo tiene relación con el vocablo francés "entrepreneur"; éste aparece en el siglo XVI y se utilizaba para calificar a aquellas personas que se aventuraban en expediciones hacia el Nuevo Mundo con el único objetivo de buscar oportunidades aunque con la incertidumbre de no saber si llegarían, y de hacerlo, qué podrían encontrar allí. 

Emprendedores...he de reconocer que me declaro admirador de la gente que hace que pasen cosas, de aquellas personas que no se rinden, que lo intentan, que se caen y aprenden, que se levantan y lo intentan otra vez hasta conseguirlo; de las que se reinventan, de las que inspiran a los demás, de las personas valientes que tratan de hacer cosas nuevas en su trabajo, en su día a día, en su casa, o las que se inventan su propia aventura (para llegar a un Nuevo Mundo...). Personas de las que aprender y en las que fijarse como ejemplo de trabajo, sacrificio, constancia y superación. Emprendedores...

Conocí a Miguel (@msanchezdeleon) hace unos años gracias a Raúl (@RaulDorado) y a Chía (@JMChia) que me lo presentaron en una de esas tertulias improvisadas que se dan durante el EBE entre ponencias, presentaciones y talleres. Me dijeron que era una mente inquieta con un montón de buenas ideas, y que además de organizar Iniciador en Alicante le encantaba dejarse enredar colaborando con proyectos innovadores e iniciativas emprendedoras como iWeekend, Iniciador Kids, etc. 


Este fin de semana he vuelto a compartir algún ratillo con él, y además he tenido la suerte de conocer de primera mano y disfrutar de Solaz del Moros, el proyecto en el que está dedicado en cuerpo y alma. Se trata de un alojamiento rural con unas instalaciones estupendas, una cuidada decoración, con rincones llenos de detalles, que junto con un trato familiar y cercano hacen que sea uno de los sitios con más encanto en los que he estado. Bueno, también ha influído el  espectacular desayuno que te recibe cada mañana (no dejéis de probar el tomate que prepara Isabel para las tostadas).


Al igual que me pasó con Inés Rosales y La Sombrerería, el producto me ha encantó pero la historia que hay detrás me ha cautivado. Y lo digo porque el cambio tan tremendo que esta familia de emprendedores ha dado a su vida, suena increíble hasta cuando te lo cuentan los propios protagonistas de la historia. Resulta que han pasado de vivir en Alicante, en un entorno empresarial, con reuniones, eventos y proyectos relacionados con las nuevas tecnologías por emprender un nuevo proyecto, en Anaya (un pequeño pueblecito segoviano) dentro de un sector desconocido hasta ahora para ellos y con una importante competencia. 


Y es que Miguel e Isabel han sido capaces de recuperar un negocio que hacía aguas (incluso había estado cerrado durante más de un año) dando un soplo de aire fresco a la comarca, para convertirse en su primer año de vida en  un ejemplo de cómo "Aprender a emprender en #turismorural". ¡¡Cualquiera diría que llevan toda su vida dedicados a este negocio!! ¿Su secreto? Reconocer la oportunidad cuando la tuvieron delante, lanzarse a por ella y trabajo, sobre todo mucho trabajo acompañado de una tremenda ilusión y ganas de aprender y colaborar con otros emprendedores. 


La historia con Olivia Soap es diferente. En este caso, no conocía Paula (@oliviasoaps) en persona (queda pendiente para la siguiente visita) pero sí conocía sus productos y sigo su blog desde hace tiempo. Además, debo confesar que la primera vez que entré en su tienda on-line me pasé un buen rato mirando las fotos de sus jabones y de sus presentaciones y pensé: "¡¡Hay que ver cómo se lo curra esta chica!!".





Recuerdo a mi abuela, cuando yo sólo era un renacuajo, con su barreño rosa con flores haciendo jabón en el "sobrao" de la casa. Ya entonces me parecía alucinante (y me sigue pareciendo) que con sus propias manos y una receta que no estaba apuntada en ningún sitio fuese capaz de hacer jabón, y su jabón ¡¡“funcionaba”!!. No hacía mucha espuma, pero dejaba un olor inconfundible y según ella, dejaba la ropa más blanca que cualquier detergente.

[Qué mujer más extraordinaria, mi abuela...]

Supongo que haber estudiado a fondo la teoría, ayuda a ejecutar la práctica, pero claro, la fórmula del éxito incluye muchos más ingredientes. Estoy seguro que crear el producto con tus propias manos hace que lo conozcas a la perfección, tanto como para ser capaz de experimentar e innovar con él y hacer que esté en constante evolución y sea único y original; así , por ejemplo, se puede llegar a hacer un jabón de "Mojito".
                         

La atención al cliente es exquisita y tiene un trato muy amable y cercano tanto en las redes sociales como su tienda (muy cerca del Alcázar de Segovia, que como curiosidad, sirvió de inspiración a Walt Disney para hacer el Castillo de la Cenicienta). Y en ese afán por atender a las necesidades y gustos de los clientes, llegan a ofrecer un producto hecho a tu medida, (como un traje), basado en tus gustos y que será para tí y para nadie más. El no va más de la customización!! 


Luego está su tienda....un sitio en el que cuando entras se para el tiempo, en el que cada detalle está está cuidado y dispuesto con todo el mimo del mundo; no sé qué si alguna de las personas que lean esto habrá estado, pero entrar en "la casa" de Olivia Soap es toda una experiencia (por la luz, por esos olores tan “ricos”, por esa esencia vintage tan auténtica, por ese patio maravilloso en el que se seguirán celebrando muchas cosas, etc.).  Y por si esto fuera poco, Paula tiene en esta aventura de Olivia Soap a Noelia una encantadora compañera de viaje que diseña de cine, y con la que pudimos estar un rato en la tienda cuando la visitamos (muchas gracias por todo ;D ).

Está claro que el éxito no llega de la noche a la mañana, de hecho, a veces tarda en llegar más de lo debido, pero si de algo estoy convencido es que todo esfuerzo tiene su recompensa, y por eso, a Miguel e Isabel, y a Paula y Noelia les va a seguir yendo fenomenal y han de estar preparados para todo lo bueno que les queda por venir. Son ejemplos de superación y de cómo se pueden afrontar los momentos complicados, para coger impulso, salir reforzados y seguir adelante. Emprendedores...



.- Trabajas y disfrutas al mismo tiempo. ¿Qué crees que es 
necesario para conseguir hacer las dos cosas a la vez?
.- ¡Trabajar en algo que harías gratis de todas formas!
[Fuente:  Entrevista]


Paula González

Txema muchas gracias por la cámara...(te debo unas fotos!!)

#mañanamasymejor 

Argumentos cómodos para no salir de tu zona de confort.

La "zona de confort" es esa parcela de nuestro día a día en la que nos encontramos cómodos, el entorno que controlamos y en el que se encuentran las cosas que conocemos. Representa ese margen en el que podemos movernos sin hacer ningún tipo de esfuerzo porque estamos habituados a hacerlo. Hay personas que se encuentran tan cómodas dentro de su zona de confort que vive sin salirse de ella (ni tan siquiera se lo llegan a plantear), y en esencia no creo que sea algo bueno ni malo, sino que depende de los objetivos, las ambiciones y las prioridades que cada cuál tenga en su vida. Aplicado al mundo laboral podríamos identificar la zona de confort con el trabajo que controlamos y que llevamos a cabo de manera rutinaria, con un horario en el que tenemos encajado cada momento, con un@s compañer@s y superiores que conocemos, y con una responsabilidad que no sobrepasa la que queremos.

Sin embargo, hay un tipo de "acomodado" que no es nada beneficioso para las empresas por los daños colaterales que puede causar; es el "acomodado incómodo".  Suele ser una persona insegura, reactiva, con miedo al cambio, con escasa ambición y demasiados prejuicios, y cuyo reto diario es imitar la jornada del día anterior con la menor variación posible. Pero bueno, entonces ¿por qué se trata de un perfil poco recomendable para las organizaciones? Pues porque además de ser personas que se limitan a dar lo justo, a coger el camino fácil, a replicar lo hecho y de las que no puedes esperar un gran compromiso, suelen tener un especial interés en extender su conformismo y mediocridad entre el personal de su equipo de trabajo, departamento, división o unidad. 

Desde que empecé a trabajar, me he topado con algunas personas que vivían totalmente acomodadas, con más o menos edad, en diferentes puestos y departamentos, y he ido recopilando algunos de los argumentos que suelen utilizar cuando pretenden contagiar su nula ambición, sus tristes perspectivas y sus miedos. Por suerte, he trabajado y trabajo con otras personas que son ambiciosas, soñadoras, que empiezan el día con una sonrisa y no se la quitan por dura que sea la jornada, trabajadoras, inspiradoras y apasionadas, grandes "doers" (como diría Isra García) de las que no he dejado de aprender cómo combatir esos llamamientos a caer en la rutina más triste, pobre e improductiva. Os dejo algunos (excusas) argumentos que suelen utilizar los primeros para que podáis identificarles, y algunas ideas y reflexiones de los segundos para ver por qué no debemos hacerles caso: 


1.- "Aquí lo mejor es pasar desapercibido..."
Es poco recomendable entrar como un elefante en una cacharrería el primer día de trabajo, pero no se puede (debería) dejar de ser uno mismo por intentar pasar desapercibido. Me parece muy injusto que se asocie el "llamar la atención" solo con algo negativo, porque admiro a muchas personas que lo hacen por ejemplo por encontrar soluciones, por ser humildes, por sorprender con su creatividad, por trabajar sin descanso hasta conseguir los objetivos que se marcan, por ayudarte sin esperar nada a cambio, por anteponer el bien común al particular, por ser valientes y no disfrazar las verdades, por conseguir sacarte una sonrisa en un mal día, etc.  Así que deja de pasar desapercibido, demuestra de lo que eres capaz y destaca por tu honradez, por tu buen trabajo, por ayudar y compartir; de esta manera, lograrás hacerte un hueco en el día a día, en la mente y en el corazón de tus compañer@s. 




2.- "Esto siempre se ha hecho así..."
Todo evoluciona rápidamente, los tiempos cambian y las personas, la tecnología y las organizaciones también, por eso esta afirmación hace tiempo que dejó de ser una razón, para pasar a ser una excusa. Si vivimos en un entorno en constante evolución, hay que plantear nuevos enfoques, innovar y afrontar el trabajo desde nuevas perspectivas para adaptarse; y esto no es algo nuevo que se haya puesto de moda, sino que un tal Darwin ya lo recogía en su Teoría de la Selección Natural.


Subirse al carro de las nuevas tecnologías, reaprender a hacer algunas tareas que se tenían automatizadas, adquirir nuevos conocimientos, adaptarse a nuevos sistemas de trabajo, y en general, cualquier cambio supone esfuerzo y crea incertidumbre, pero no afrontar el trabajo como un apasionante camino lleno de retos que superar cada día es perder el timón de tu futuro, y dejar de ser actor de tu vida para pasar a ser un mero espectador de todo lo que pasa a tu alrededor.


3.- "¡Oye! que no vas heredar la empresa ..."
Posiblemente te digan esto susurrando al oído, y abrazándote por el hombro haciéndote sentir que te acaban de dar un gran consejo de infinito valor que algún día, además, tendrás que agradecerles que te dieran. Es habitual que aprovechen las primeras semanas de trabajo, cuando aún no les conoces y aún estás aterrizando en la empresa; si no, ya lo vuelven a intentarlo cuando te ven como una amenaza en la empresa porque puedes dejar al descubierto su posición. 

En cualquier caso no te preocupes, es más, no se lo tengas demasiado en cuenta; creo que estos casos, a las personas acomodadas les puede el miedo de enfrentarse a su mediocridad cuando reconocen la ilusión, energía y esfuerzo de los demás.


4.- "Limítate a hacer lo que te diga tu jefe..."
Es también otra de las frases de manual que suelen utilizar los acomodados incómodos. Es cierto que de esta manera se vive bien: haz esto, no cuestiones, no te metas en nada, incluso no preguntes, hazlo y punto. No pienses, y si tienes algo que aportar aunque sea interesante, ahórratelo porque los jefes están para mandar ponerse medallas y el resto para obedecer, y si pasa algo, ya verán qué hacer. No es tu problema.

Responde con un irónico "Señor, sí, señor!!" o "Señora, sí, señora!!" y da media vuelta. Nunca permitas que nadie pueda decirte que no has hecho el trabajo que tienes encomendado, pero tampoco te permitas a tí mism@ quedarte en lo justo, en el 5 "raspao"; cumple con lo tuyo, pero trata de llegar un poco más allá. Comparte ideas, recoge sugerencias, acepta críticas,  corrige, sé proactivo y aprende de tus responsables, de tu equipo y tus compañer@s. No te pares.


5.- "No te metas en el trabajo de nadie, y nadie se meterá en el tuyo..."
Esta suele venir justo a continuación de la excusa afirmación anterior, para intentar reforzarla en un intento fallido de ganar contundencia argumental. Pues bien, resulta que no es más que otra excusa barata de alguien que no quiere salirse de su zona de confort...que te lo digo yo.

Siempre que tengas oportunidad trata de compartir tiempo y trabajo con otras personas de tu organización y de fuera de ella; interésate por conocer su visión de tu trabajo, y haz tú también lo mismo con el suyo. Conoce lo que hacen otros departamentos, intenta aprender de tus compañer@s y si puedes colabora y  ayúdales. Sentirás cómo creces con ell@s, y como crecen contigo.





Asiéntate en el aprendizaje constante, en la superación y el trabajo, y no dejes de compartir con las personas que tienes a tu alrededor. Ponte objetivos ambiciosos, esfuérzate por conseguirlos y amplía  tu zona de confortporque si a base de evitar los retos y no querer destacar por las cosas buenas que sabes hacer (o que podrías llegar a hacer) llegas a convertirte en uno más, entonces serás alguien que ha dejado de aportar valor, te habrás vuelto prescindible, y habrás perdido...igual que esa persona que te susurró al oído.



"No se puede poner límite a algo; 
cuanto más sueñes, más lejos llegarás."
Michael Phelps


#mañanamasymejor