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Hagas lo que hagas, siempre sigue hacia adelante.

Parece mentira cómo vamos tachando días en el calendario, cómo se van recortando las esquinas de las hojas de las semanas de las agendas, ¿verdad? Aún hay quien sigue sin tener claro si lo de incluir eso de apuntarse al gimnasio en la lista de deseos del 31 fue buena idea... y Enero está empezando a hacer las maletas. Muchos esperábamos al año nuevo con ganas e ilusión, porque como viene a decir Mafalda en esta tira, ¡¡valiente tiene que ser para querer venir...!! 





Pues si el año viene valiente, nosotros no podemos ser menos. Van a venir más días duros, habrá quién nos falle, nos quedaremos a poco (o a mucho) de conseguir algunas de las metas que nos propongamos y en algún momento tendremos ganas de tirar la toalla, pero eso es algo que no vamos a consentir.

Y no lo vamos a permitir porque este es el mejor momento para vivir, al menos, el que nos ha tocado, porque ayer ya se fue y mañana...depende en gran parte de lo que hagas hoy. Aprende del pasado, pero no mires demasiado hacia atrás porque si no, no podrás avanzar. De igual modo fíjate bien en lo que tienes, que no te ciegue ese futuro tan prometedor que esperas, porque por ahora sólo es prometedor. ¡Venga va! Salta de la cama, deja el "luego lo hago" y el "si es que no va a servir para nada"; vístete con la mejor de tus sonrisas, perfúmate de actitud positiva y sal de casa a comerte el mundo.


Hay que hacer. Hay que intentar. Hay probar e insistir, y hay que hacerlo porque probablemente no lo consigamos, pero será la única (y quién sabe si la mejor) manera de aprender. ¿Y con eso qué ganamos? Pues muy fácil, ganamos esa "vida extra" que nos da la experiencia y la posibilidad de aprender, para escapar del "game over" que supone el abandonar, el bajar los brazos y el vivir asumiendo que las cosas no se pueden cambiar.

Hace poco escuché a alguien hablar sobre la superación y los objetivos, y decía algo muy interesante que deberíamos traer más a nuestra mente. No luches por ser el mejor en algo; eso es muy complicado, es para unos elegidos y probablemente si algún día alcanzas a serlo, cuando pares a pensarlo ya te habrán adelantado. El objetivo que todos deberíamos tener es ser cada día un poco mejor que nosotros mismos el día anterior; al fin y al cabo, vamos a pasar seguro con nosotros mismos el resto de la vida ¿no?





Nadie dijo que fuera fácil. Nunca se obtuvo un logro sin trabajo y sacrificio, ni un éxito sin esfuerzo y dedicación; es más, muchas veces duele, te hacen daño y se abren heridas. De ellas a veces quedan cicatrices que sirven para recordar lo duro que fue el golpe, lo mal que salió o lo abajo que llegamos a estar, pero no debe ir más allá porque una herida por profunda que sea no destruye la voluntad de alguien que quiere pelear por conseguir sus sueños


Y si no conseguirlos, al menos, estar hoy más cerca de ellos.
Y mañana...ya sabéis.


"Si no puedes volar, corre.
Si no puedes correr, camina.
Si no puedes caminar, gatea.
Pero hagas lo que hagas,
siempre sigue hacia 
adelante."
Martin Luther King


Madre, un beso y gracias por estar ahí cada vez que me caigo.

#mañanamasymejor 

¡Emprender, reinventarse, ser valiente o cómo se diga!

"El presente se entiende a través del pasado, pero debes vivirlo mirando al futuro"... ¡Qué gran verdad! Nunca me había parado a buscar de dónde venía la palabra "emprendedor" y resulta que se deriva otra palabra castellana ("emprender") , pero al mismo tiempo tiene relación con el vocablo francés "entrepreneur"; éste aparece en el siglo XVI y se utilizaba para calificar a aquellas personas que se aventuraban en expediciones hacia el Nuevo Mundo con el único objetivo de buscar oportunidades aunque con la incertidumbre de no saber si llegarían, y de hacerlo, qué podrían encontrar allí. 

Emprendedores...he de reconocer que me declaro admirador de la gente que hace que pasen cosas, de aquellas personas que no se rinden, que lo intentan, que se caen y aprenden, que se levantan y lo intentan otra vez hasta conseguirlo; de las que se reinventan, de las que inspiran a los demás, de las personas valientes que tratan de hacer cosas nuevas en su trabajo, en su día a día, en su casa, o las que se inventan su propia aventura (para llegar a un Nuevo Mundo...). Personas de las que aprender y en las que fijarse como ejemplo de trabajo, sacrificio, constancia y superación. Emprendedores...

Conocí a Miguel (@msanchezdeleon) hace unos años gracias a Raúl (@RaulDorado) y a Chía (@JMChia) que me lo presentaron en una de esas tertulias improvisadas que se dan durante el EBE entre ponencias, presentaciones y talleres. Me dijeron que era una mente inquieta con un montón de buenas ideas, y que además de organizar Iniciador en Alicante le encantaba dejarse enredar colaborando con proyectos innovadores e iniciativas emprendedoras como iWeekend, Iniciador Kids, etc. 


Este fin de semana he vuelto a compartir algún ratillo con él, y además he tenido la suerte de conocer de primera mano y disfrutar de Solaz del Moros, el proyecto en el que está dedicado en cuerpo y alma. Se trata de un alojamiento rural con unas instalaciones estupendas, una cuidada decoración, con rincones llenos de detalles, que junto con un trato familiar y cercano hacen que sea uno de los sitios con más encanto en los que he estado. Bueno, también ha influído el  espectacular desayuno que te recibe cada mañana (no dejéis de probar el tomate que prepara Isabel para las tostadas).


Al igual que me pasó con Inés Rosales y La Sombrerería, el producto me ha encantó pero la historia que hay detrás me ha cautivado. Y lo digo porque el cambio tan tremendo que esta familia de emprendedores ha dado a su vida, suena increíble hasta cuando te lo cuentan los propios protagonistas de la historia. Resulta que han pasado de vivir en Alicante, en un entorno empresarial, con reuniones, eventos y proyectos relacionados con las nuevas tecnologías por emprender un nuevo proyecto, en Anaya (un pequeño pueblecito segoviano) dentro de un sector desconocido hasta ahora para ellos y con una importante competencia. 


Y es que Miguel e Isabel han sido capaces de recuperar un negocio que hacía aguas (incluso había estado cerrado durante más de un año) dando un soplo de aire fresco a la comarca, para convertirse en su primer año de vida en  un ejemplo de cómo "Aprender a emprender en #turismorural". ¡¡Cualquiera diría que llevan toda su vida dedicados a este negocio!! ¿Su secreto? Reconocer la oportunidad cuando la tuvieron delante, lanzarse a por ella y trabajo, sobre todo mucho trabajo acompañado de una tremenda ilusión y ganas de aprender y colaborar con otros emprendedores. 


La historia con Olivia Soap es diferente. En este caso, no conocía Paula (@oliviasoaps) en persona (queda pendiente para la siguiente visita) pero sí conocía sus productos y sigo su blog desde hace tiempo. Además, debo confesar que la primera vez que entré en su tienda on-line me pasé un buen rato mirando las fotos de sus jabones y de sus presentaciones y pensé: "¡¡Hay que ver cómo se lo curra esta chica!!".





Recuerdo a mi abuela, cuando yo sólo era un renacuajo, con su barreño rosa con flores haciendo jabón en el "sobrao" de la casa. Ya entonces me parecía alucinante (y me sigue pareciendo) que con sus propias manos y una receta que no estaba apuntada en ningún sitio fuese capaz de hacer jabón, y su jabón ¡¡“funcionaba”!!. No hacía mucha espuma, pero dejaba un olor inconfundible y según ella, dejaba la ropa más blanca que cualquier detergente.

[Qué mujer más extraordinaria, mi abuela...]

Supongo que haber estudiado a fondo la teoría, ayuda a ejecutar la práctica, pero claro, la fórmula del éxito incluye muchos más ingredientes. Estoy seguro que crear el producto con tus propias manos hace que lo conozcas a la perfección, tanto como para ser capaz de experimentar e innovar con él y hacer que esté en constante evolución y sea único y original; así , por ejemplo, se puede llegar a hacer un jabón de "Mojito".
                         

La atención al cliente es exquisita y tiene un trato muy amable y cercano tanto en las redes sociales como su tienda (muy cerca del Alcázar de Segovia, que como curiosidad, sirvió de inspiración a Walt Disney para hacer el Castillo de la Cenicienta). Y en ese afán por atender a las necesidades y gustos de los clientes, llegan a ofrecer un producto hecho a tu medida, (como un traje), basado en tus gustos y que será para tí y para nadie más. El no va más de la customización!! 


Luego está su tienda....un sitio en el que cuando entras se para el tiempo, en el que cada detalle está está cuidado y dispuesto con todo el mimo del mundo; no sé qué si alguna de las personas que lean esto habrá estado, pero entrar en "la casa" de Olivia Soap es toda una experiencia (por la luz, por esos olores tan “ricos”, por esa esencia vintage tan auténtica, por ese patio maravilloso en el que se seguirán celebrando muchas cosas, etc.).  Y por si esto fuera poco, Paula tiene en esta aventura de Olivia Soap a Noelia una encantadora compañera de viaje que diseña de cine, y con la que pudimos estar un rato en la tienda cuando la visitamos (muchas gracias por todo ;D ).

Está claro que el éxito no llega de la noche a la mañana, de hecho, a veces tarda en llegar más de lo debido, pero si de algo estoy convencido es que todo esfuerzo tiene su recompensa, y por eso, a Miguel e Isabel, y a Paula y Noelia les va a seguir yendo fenomenal y han de estar preparados para todo lo bueno que les queda por venir. Son ejemplos de superación y de cómo se pueden afrontar los momentos complicados, para coger impulso, salir reforzados y seguir adelante. Emprendedores...



.- Trabajas y disfrutas al mismo tiempo. ¿Qué crees que es 
necesario para conseguir hacer las dos cosas a la vez?
.- ¡Trabajar en algo que harías gratis de todas formas!
[Fuente:  Entrevista]


Paula González

Txema muchas gracias por la cámara...(te debo unas fotos!!)

#mañanamasymejor 

Argumentos cómodos para no salir de tu zona de confort.

La "zona de confort" es esa parcela de nuestro día a día en la que nos encontramos cómodos, el entorno que controlamos y en el que se encuentran las cosas que conocemos. Representa ese margen en el que podemos movernos sin hacer ningún tipo de esfuerzo porque estamos habituados a hacerlo. Hay personas que se encuentran tan cómodas dentro de su zona de confort que vive sin salirse de ella (ni tan siquiera se lo llegan a plantear), y en esencia no creo que sea algo bueno ni malo, sino que depende de los objetivos, las ambiciones y las prioridades que cada cuál tenga en su vida. Aplicado al mundo laboral podríamos identificar la zona de confort con el trabajo que controlamos y que llevamos a cabo de manera rutinaria, con un horario en el que tenemos encajado cada momento, con un@s compañer@s y superiores que conocemos, y con una responsabilidad que no sobrepasa la que queremos.

Sin embargo, hay un tipo de "acomodado" que no es nada beneficioso para las empresas por los daños colaterales que puede causar; es el "acomodado incómodo".  Suele ser una persona insegura, reactiva, con miedo al cambio, con escasa ambición y demasiados prejuicios, y cuyo reto diario es imitar la jornada del día anterior con la menor variación posible. Pero bueno, entonces ¿por qué se trata de un perfil poco recomendable para las organizaciones? Pues porque además de ser personas que se limitan a dar lo justo, a coger el camino fácil, a replicar lo hecho y de las que no puedes esperar un gran compromiso, suelen tener un especial interés en extender su conformismo y mediocridad entre el personal de su equipo de trabajo, departamento, división o unidad. 

Desde que empecé a trabajar, me he topado con algunas personas que vivían totalmente acomodadas, con más o menos edad, en diferentes puestos y departamentos, y he ido recopilando algunos de los argumentos que suelen utilizar cuando pretenden contagiar su nula ambición, sus tristes perspectivas y sus miedos. Por suerte, he trabajado y trabajo con otras personas que son ambiciosas, soñadoras, que empiezan el día con una sonrisa y no se la quitan por dura que sea la jornada, trabajadoras, inspiradoras y apasionadas, grandes "doers" (como diría Isra García) de las que no he dejado de aprender cómo combatir esos llamamientos a caer en la rutina más triste, pobre e improductiva. Os dejo algunos (excusas) argumentos que suelen utilizar los primeros para que podáis identificarles, y algunas ideas y reflexiones de los segundos para ver por qué no debemos hacerles caso: 


1.- "Aquí lo mejor es pasar desapercibido..."
Es poco recomendable entrar como un elefante en una cacharrería el primer día de trabajo, pero no se puede (debería) dejar de ser uno mismo por intentar pasar desapercibido. Me parece muy injusto que se asocie el "llamar la atención" solo con algo negativo, porque admiro a muchas personas que lo hacen por ejemplo por encontrar soluciones, por ser humildes, por sorprender con su creatividad, por trabajar sin descanso hasta conseguir los objetivos que se marcan, por ayudarte sin esperar nada a cambio, por anteponer el bien común al particular, por ser valientes y no disfrazar las verdades, por conseguir sacarte una sonrisa en un mal día, etc.  Así que deja de pasar desapercibido, demuestra de lo que eres capaz y destaca por tu honradez, por tu buen trabajo, por ayudar y compartir; de esta manera, lograrás hacerte un hueco en el día a día, en la mente y en el corazón de tus compañer@s. 




2.- "Esto siempre se ha hecho así..."
Todo evoluciona rápidamente, los tiempos cambian y las personas, la tecnología y las organizaciones también, por eso esta afirmación hace tiempo que dejó de ser una razón, para pasar a ser una excusa. Si vivimos en un entorno en constante evolución, hay que plantear nuevos enfoques, innovar y afrontar el trabajo desde nuevas perspectivas para adaptarse; y esto no es algo nuevo que se haya puesto de moda, sino que un tal Darwin ya lo recogía en su Teoría de la Selección Natural.


Subirse al carro de las nuevas tecnologías, reaprender a hacer algunas tareas que se tenían automatizadas, adquirir nuevos conocimientos, adaptarse a nuevos sistemas de trabajo, y en general, cualquier cambio supone esfuerzo y crea incertidumbre, pero no afrontar el trabajo como un apasionante camino lleno de retos que superar cada día es perder el timón de tu futuro, y dejar de ser actor de tu vida para pasar a ser un mero espectador de todo lo que pasa a tu alrededor.


3.- "¡Oye! que no vas heredar la empresa ..."
Posiblemente te digan esto susurrando al oído, y abrazándote por el hombro haciéndote sentir que te acaban de dar un gran consejo de infinito valor que algún día, además, tendrás que agradecerles que te dieran. Es habitual que aprovechen las primeras semanas de trabajo, cuando aún no les conoces y aún estás aterrizando en la empresa; si no, ya lo vuelven a intentarlo cuando te ven como una amenaza en la empresa porque puedes dejar al descubierto su posición. 

En cualquier caso no te preocupes, es más, no se lo tengas demasiado en cuenta; creo que estos casos, a las personas acomodadas les puede el miedo de enfrentarse a su mediocridad cuando reconocen la ilusión, energía y esfuerzo de los demás.


4.- "Limítate a hacer lo que te diga tu jefe..."
Es también otra de las frases de manual que suelen utilizar los acomodados incómodos. Es cierto que de esta manera se vive bien: haz esto, no cuestiones, no te metas en nada, incluso no preguntes, hazlo y punto. No pienses, y si tienes algo que aportar aunque sea interesante, ahórratelo porque los jefes están para mandar ponerse medallas y el resto para obedecer, y si pasa algo, ya verán qué hacer. No es tu problema.

Responde con un irónico "Señor, sí, señor!!" o "Señora, sí, señora!!" y da media vuelta. Nunca permitas que nadie pueda decirte que no has hecho el trabajo que tienes encomendado, pero tampoco te permitas a tí mism@ quedarte en lo justo, en el 5 "raspao"; cumple con lo tuyo, pero trata de llegar un poco más allá. Comparte ideas, recoge sugerencias, acepta críticas,  corrige, sé proactivo y aprende de tus responsables, de tu equipo y tus compañer@s. No te pares.


5.- "No te metas en el trabajo de nadie, y nadie se meterá en el tuyo..."
Esta suele venir justo a continuación de la excusa afirmación anterior, para intentar reforzarla en un intento fallido de ganar contundencia argumental. Pues bien, resulta que no es más que otra excusa barata de alguien que no quiere salirse de su zona de confort...que te lo digo yo.

Siempre que tengas oportunidad trata de compartir tiempo y trabajo con otras personas de tu organización y de fuera de ella; interésate por conocer su visión de tu trabajo, y haz tú también lo mismo con el suyo. Conoce lo que hacen otros departamentos, intenta aprender de tus compañer@s y si puedes colabora y  ayúdales. Sentirás cómo creces con ell@s, y como crecen contigo.





Asiéntate en el aprendizaje constante, en la superación y el trabajo, y no dejes de compartir con las personas que tienes a tu alrededor. Ponte objetivos ambiciosos, esfuérzate por conseguirlos y amplía  tu zona de confortporque si a base de evitar los retos y no querer destacar por las cosas buenas que sabes hacer (o que podrías llegar a hacer) llegas a convertirte en uno más, entonces serás alguien que ha dejado de aportar valor, te habrás vuelto prescindible, y habrás perdido...igual que esa persona que te susurró al oído.



"No se puede poner límite a algo; 
cuanto más sueñes, más lejos llegarás."
Michael Phelps


#mañanamasymejor 




La receta no secreta para el día a día.


En estos días todos los espacios de información se llenan de repasos del año y ránkings, y vemos y leemos sobre los momentos estelares, los 10 mejores deseos para el 2013, las 5 claves definitivas para ser felices o "Qué hizo que Gurú-sito triunfase en 2012”. Este año que termina no estará entre los mejores que recuerde, pero mi balance es positivo porque tengo cerca a mi familia, amig@s y gente que quiero, y disfruto con ell@s, en el plano profesional sigo cubriendo etapas, comparto mi vida con la persona que me la da cada día, y por ahora la salud va acompañando, así que sólo puedo estar agradecido.

En unas horas este 2012 se nos habrá ido, con sus momentos buenos y los malos, con los retos alcanzados y los que pasan a la lista de pendientes para el año que empieza, con la gente que está y con la que se fue, y sin darnos cuenta, mañana estaremos ya 2013 sin un tiempo muerto ni un descanso siquiera para coger aire. Y dado que querremos lo mejor para este año que vamos a estrenar, nos tomaremos las 12 uvas al son del reloj de la Puerta del Sol (aunque empezaremos en los cuartos), escribiremos 3 deseos en un papel que quemaremos después de las campanadas, llevaremos algo rojo y brindaremos con algo de oro dentro de la copa mientras estamos a pata coja sobre el pie derecho. Vale, hasta aquí todo normal (o no) pero ¿qué pasa a partir de ahora?.

Mañana será día 1 de enero de 2013, y probablemente no vuelvas a tomar 12 uvas, no querrás beber otra cosas que no sea agua, y la prenda roja quizás ya ni esté…En fin, que será un día nuevo, será el primer regalo de 24 horas que nos trae el 2013, pero ¿has pensado que vas a hacer? ¿y el día 2? ¿qué hacemos el resto del año para buscar la felicidad y hacer que cada día sea especial?. Pues bien, quería acabar el año compartiendo esta “receta no secreta” aplicable para el día a día, que no tiene contraindicaciones y sin embargo sí produce una enorme cantidad de efectos secundarios (todos positivos) y contagiosos. Sólo puedo asegurarte que a mí me funciona, y para ser honesto he confesar que crea cierta adicción… Ahí va:

.- Por las mañanas, antes de salir de la cama, ponte la mejor de tus sonrisas. Siguiendo el ejemplo de Sonia Rodríguez, también #empiezoeldiaconunasonrisa , porque eso de que  cuesta poco, vale mucho, enriquece al que la regala y más al que la recibe…es cierto, es más, creo que se queda corto para los verdaderos poderes que tiene. Detrás de una sonrisa, la vida se vive mucho mejor.

.- Atrévete a ser el guionista de tu vida, y conviértete en un #mapmaker. Y para muestra “el loco” de Isra García (ya me darás las gracias por lo de loco… ;D): sé valiente y auténtico, dibuja tu propio mapa y decide tu camino, haz las cosas diferentes, sé único y disfruta en el viaje. 

.- Ten siempre #unaactitdupositiva y compártela con todo el mundo como hacen por ejemplo Eva Collado, Juan Barceló o Fátima Martín. Busca soluciones a los problemas y no problemas a las soluciones, colabora, aprende, enfoca y deja el “no puedo” para abrazar el “cómo lo intento ahora”.

.-  Y al final de cada jornada, vete a dormir con la seguridad de que #mañanamasymejor porque si las cosas no han ido tan bien como esperábamos, mañana tenemos una nueva oportunidad para intentarlo, y si el día ha sido estupendo, ¿por qué mañana no puede ser otro día maravilloso?.

Termino con una imagen (que vale más que mil palabras) creada y compartida por l@s chic@s de @MrWonderful, sin duda alguna, los más molones de la red.



Esta sí es una profecía, y no la de los Mayas...!! ;D


Os mando a tod@s un saludo lleno de cariño, cargado de energía positiva y repleto de ilusión. Disfruten de estos días de fiesta, pero sobre todo recarguen las pilas porque el 2013 nos va a regalar 365 oportunidades para alcanzar nuestros sueños y tenemos que estar preparad@s para ello. Aprovechen el último día del año, y mañana ya saben...más y mejor!!! 

Que te den Feedback...!!!


Feedback es una de las muchas palabras de origen anglosajón que hemos incorporado a nuestro vocabulario. Se puede traducir como retroalimentación, y proviene originariamente del mundo de la ingeniería y los circuitos. Su acepción más puramente lingüística, vinculada al proceso de la comunicación, hace referencia al conjunto de información que es devuelta por parte del receptor al emisor, relativa al mensaje emitido, ya sea haciendo referencia al contenido del mismo, a su interpretación o a las consecuencias que alguno de estos dos elementos pudiera tener.

Dentro del mundo de la empresa se suele centrar la atención en una doble perspectiva del feedback; por un lado el feedback del cliente, que sirve para medir de alguna manera su satisfacción y para encender las alarmas en caso de que sea negativo. Y por otro lado, el feedback de tu responsable que puede llegar en forma de reconocimiento, de corrección o bien en forma de "nota" en una EDP (Evaluación del Desempeño Profesional). Sin embargo, creo que en ocasiones no se le da la relevancia que tiene al feedback de l@s propios compañer@s que trabajan dentro de nuestros mismos equipos. Se trata de las personas con las que más tiempo pasamos en nuestras organizaciones, las que más pueden conocer cómo trabajamos y quienes de verdad pueden tener elementos suficientes como para emitir opiniones bien fundamentadas que debamos considerar.

Con ocasión de la jornada formativa sobre ”Habilidades profesionales en tiempos de cambio” a la que pude asistir hace unas semanas, he estado reflexionando mucho sobre esta cuestión, y he llegado a una conclusión: el feedback es un derecho y al mismo tiempo una obligación que deberíamos implantar en los equipos de trabajo; tener diversas valoraciones, hehcas desde diferentes puntos de vista, sobre nuestro trabajo es una buena manera de poder aprender de las cosas que no hacemos del todo bien, corregirlas, enriquecer el trabajo  y mejorar en nuestro desempeño.

No es lo mismo (al menos para mí) que el responsable de una auditoría externa refleje en un informe una No Conformidad relacionada con la poca eficacia de la comunicación interna de los procedimientos aprobados en el último año en la organización, a que una persona de tu equipo de trabajo te comente en una conversación entre compañer@s que si fueras capaz de poner un enlace al mapa de procesos, en la home de la intranet de la empresa, todo el mundo tendría más fácil el acceso a los procedimientos y por con ello la difusión sería mayor, y por tanto más gente conocería esta información. 

Apuesto por el trabajo en equipo, y creo en que un equipo como unidad llega más lejos que las sumas de las individualidades que lo componen, y parte de ese éxito se debe a la mejora que se lleva a cabo gracias a las ideas surgidas dentro del propio equipo.  Sin embargo, en esta receta hay una serie de ingredientes que son imprescindibles:

.- Lo primero de todo es la CONFIANZA; ninguna persona estará cómoda si siente que está en “territorio enemigo” y que cualquier cosas que pueda decir le puede traer consecuencias negativas. Tenemos que asegurar un ambiente de trabajo cercano y agradable en el seno del equipo, en el que las personas que lo integren se vean en disposición de compartir sus valoraciones sobre el resto y recibir las del grupo.

.- La HUMILDAD  es otro de los elementos más importantes, tanto a la hora de dar una opinión como a la hora de recibirla, ya sea positiva o negativa. Nada de sarcasmos, palabras hirientes, ni faltas de respeto, por supuesto aceptar opiniones diferentes a las propias, asumir los errores y no tomarse las cosas como algo personal.

.- Uno de los aspectos más valorables es el COMPROMISO con el grupo en su conjunto y con cada miembro del mismo en particular. Si a la hora de acometer un proyecto, creemos que cada eslabón de la cadena tiene un papel fundamental, que afecta al anterior y al posterior, y por tanto al resultado final y al éxito del equipo, todo lo que se diga se enfocará desde la idea de la mejora global del equipo que repercutirá en el beneficio de cada integrante del mismo.

.- SINCERIDAD y VALENTÍA; de nada vale regalar el oído, ni estar siempre callado porque lo mejor es pasar desapercibido, ni hacer la pelota, ni escudarnos en el tan recurrido: “a mí es que me da cosa…”. Cuando hay que dar un reporte sobre el trabajo de una persona, hay que ser valientes y sincer@s, que además será precisamente lo que tenemos que pedir cuando alguien nos vaya a decir algo, porque si no lo que se diga, no servirá absolutamente para nada.

.- Y como además de lo que se dice, es también importante el cómo se dice, he dejado para el final la guinda del pastel, la ASERTIVIDAD. Y creo que la mejor manera de ver dónde radica su importancia, es con un ejemplo. En este caso, serían dos maneras diferentes de transmitir un mismo mensaje, pero es muy posible que los resultados en uno y otro caso difieran entre sí:

 “………… tienes que aprender a delegar; no sé si es porque no confías en la gente de tu equipo, o porque te crees que lo sabes todo, pero así, es imposible que abarques todas las cosas que quieres hacer. Además, la gente está desmotivada porque no cuentas con su opinión y sólo mandas “marrones” cuando estás con el agua al cuello. “

“………… el equipo te ve agobiado con todo el trabajo que estás haciendo para tratar de alcanzar los objetivos; sin embargo, no te olvides que estamos aquí para ayudarte en lo que sea necesario y que tienes a gente muy buena y comprometida en este equipo; seguro que podemos descargarte parte de las tareas que te quitan más tiempo, para que te concentres en añadir valor en las tareas que mejor sabes hacer, y además, de esta manera, el resto del equipo estará motivado y se sentirá más partícipe del proyecto.”






Me parece que una de las mejores maneras que tiene un equipo para mejorar y aprender de manera continua es poner en común las opiniones de las personas que lo componen. Esto no tiene que significar estar cuestionando las indicaciones de un superior, ni debe convertirse en una "barra libre" de críticas malintencionadas. Se tienen que buscar los momentos oportunos, y generar el clima adecuado para que el ejercicio de feedback sea útil y provechoso tanto para quién lo da, como para quién lo recibe, lo que repercutirá por tanto en el grupo.

Tengo que decir que no las tenía todas conmigo antes de ir a sesión formativa, sin embargo, no soy de hablar de oídas, y me gusta conocer las cosas antes de opinar sobre ellas; es por esto que decidí inscribirme… y de verdad que no sabéis cuánto me alegro. Fue sobre todo el trabajo realizado con l@s compañer@s en las dinámicas planteadas, y la reflexión posterior lo que me ha llevado a escribir el post, y por eso, quería acabar dándoles las GRACIAS a tod@s ell@s desde aquí.


La palabra es mitad de quien la pronuncia, y mitad de quien la escucha.
Michel Eyquem de Montaigne

#mañanamasymejor