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Por un año nuevo sin miedo.

Y es que sin miedo sientes que la suerte está contigo; porque cuando te permites la licencia de hacer lo que de verdad te apasiona, todo se ordena y cobra sentido, no hay sitios para los "y si...", creces y ayudas a otras personas a crecer, y la suerte se pone de tu lado (¡aunque ambos sabemos que eso no es suerte!)

Lo malo se vuelve bueno, porque sin miedo te atreves a hacer; y si haces algo no funciona, haces otra cosa, y a base de hacer, aprender, mejorar y volver a hacer, se consiguen las metas. Lo difícil se alcanza, y lo que es más difícil se consigue con un poquito más de tiempo...¡cuánto se saborean las cosas cuando cuestan conseguirlas!

La Organizadora de sueños


Sin miedo dice Rosana "que no hay sueños imposibles" porque las distancias a esos sueños se van haciendo más pequeñas cada día que trabajas por ellos. Haz que cada paso, sea el mejor. Aprende de los anteriores, y ten un camino hacia dónde dar los siguientes, pero no te olvides que el más importante es el que das hoy. Y mañana...más y mejor.

Vamos a decir cada día gracias, por favor y te quiero. Ah! y volcad el cielo de vez en cuando para darle una estrella a tu pareja, a un amigo, a tus padres...hay mucha gente maravillosa, y estrellas para todos ellos.

Vivamos como niños, cambiemos los "¿y por qué?" que tanto nos lastran por los "¿y por qué no?"
Borremos los "yo no sé..." por "lo voy a intentar", y los "no puedo" por "no he podido hasta ahora, pero encontraré la manera...". Dejemos salir a l@s niñ@s que llevamos dentro y vivamos con una gran sonrisa, sin miedo demostrar nuestros sentimientos, sin miedo a la locura, sin miedo a imaginar y sin miedo a ser felices.


Este 2015, va a ser extraordinario.
Ya lo verán.







Hagas lo que hagas, siempre sigue hacia adelante.

Parece mentira cómo vamos tachando días en el calendario, cómo se van recortando las esquinas de las hojas de las semanas de las agendas, ¿verdad? Aún hay quien sigue sin tener claro si lo de incluir eso de apuntarse al gimnasio en la lista de deseos del 31 fue buena idea... y Enero está empezando a hacer las maletas. Muchos esperábamos al año nuevo con ganas e ilusión, porque como viene a decir Mafalda en esta tira, ¡¡valiente tiene que ser para querer venir...!! 





Pues si el año viene valiente, nosotros no podemos ser menos. Van a venir más días duros, habrá quién nos falle, nos quedaremos a poco (o a mucho) de conseguir algunas de las metas que nos propongamos y en algún momento tendremos ganas de tirar la toalla, pero eso es algo que no vamos a consentir.

Y no lo vamos a permitir porque este es el mejor momento para vivir, al menos, el que nos ha tocado, porque ayer ya se fue y mañana...depende en gran parte de lo que hagas hoy. Aprende del pasado, pero no mires demasiado hacia atrás porque si no, no podrás avanzar. De igual modo fíjate bien en lo que tienes, que no te ciegue ese futuro tan prometedor que esperas, porque por ahora sólo es prometedor. ¡Venga va! Salta de la cama, deja el "luego lo hago" y el "si es que no va a servir para nada"; vístete con la mejor de tus sonrisas, perfúmate de actitud positiva y sal de casa a comerte el mundo.


Hay que hacer. Hay que intentar. Hay probar e insistir, y hay que hacerlo porque probablemente no lo consigamos, pero será la única (y quién sabe si la mejor) manera de aprender. ¿Y con eso qué ganamos? Pues muy fácil, ganamos esa "vida extra" que nos da la experiencia y la posibilidad de aprender, para escapar del "game over" que supone el abandonar, el bajar los brazos y el vivir asumiendo que las cosas no se pueden cambiar.

Hace poco escuché a alguien hablar sobre la superación y los objetivos, y decía algo muy interesante que deberíamos traer más a nuestra mente. No luches por ser el mejor en algo; eso es muy complicado, es para unos elegidos y probablemente si algún día alcanzas a serlo, cuando pares a pensarlo ya te habrán adelantado. El objetivo que todos deberíamos tener es ser cada día un poco mejor que nosotros mismos el día anterior; al fin y al cabo, vamos a pasar seguro con nosotros mismos el resto de la vida ¿no?





Nadie dijo que fuera fácil. Nunca se obtuvo un logro sin trabajo y sacrificio, ni un éxito sin esfuerzo y dedicación; es más, muchas veces duele, te hacen daño y se abren heridas. De ellas a veces quedan cicatrices que sirven para recordar lo duro que fue el golpe, lo mal que salió o lo abajo que llegamos a estar, pero no debe ir más allá porque una herida por profunda que sea no destruye la voluntad de alguien que quiere pelear por conseguir sus sueños


Y si no conseguirlos, al menos, estar hoy más cerca de ellos.
Y mañana...ya sabéis.


"Si no puedes volar, corre.
Si no puedes correr, camina.
Si no puedes caminar, gatea.
Pero hagas lo que hagas,
siempre sigue hacia 
adelante."
Martin Luther King


Madre, un beso y gracias por estar ahí cada vez que me caigo.

#mañanamasymejor 

Argumentos cómodos para no salir de tu zona de confort.

La "zona de confort" es esa parcela de nuestro día a día en la que nos encontramos cómodos, el entorno que controlamos y en el que se encuentran las cosas que conocemos. Representa ese margen en el que podemos movernos sin hacer ningún tipo de esfuerzo porque estamos habituados a hacerlo. Hay personas que se encuentran tan cómodas dentro de su zona de confort que vive sin salirse de ella (ni tan siquiera se lo llegan a plantear), y en esencia no creo que sea algo bueno ni malo, sino que depende de los objetivos, las ambiciones y las prioridades que cada cuál tenga en su vida. Aplicado al mundo laboral podríamos identificar la zona de confort con el trabajo que controlamos y que llevamos a cabo de manera rutinaria, con un horario en el que tenemos encajado cada momento, con un@s compañer@s y superiores que conocemos, y con una responsabilidad que no sobrepasa la que queremos.

Sin embargo, hay un tipo de "acomodado" que no es nada beneficioso para las empresas por los daños colaterales que puede causar; es el "acomodado incómodo".  Suele ser una persona insegura, reactiva, con miedo al cambio, con escasa ambición y demasiados prejuicios, y cuyo reto diario es imitar la jornada del día anterior con la menor variación posible. Pero bueno, entonces ¿por qué se trata de un perfil poco recomendable para las organizaciones? Pues porque además de ser personas que se limitan a dar lo justo, a coger el camino fácil, a replicar lo hecho y de las que no puedes esperar un gran compromiso, suelen tener un especial interés en extender su conformismo y mediocridad entre el personal de su equipo de trabajo, departamento, división o unidad. 

Desde que empecé a trabajar, me he topado con algunas personas que vivían totalmente acomodadas, con más o menos edad, en diferentes puestos y departamentos, y he ido recopilando algunos de los argumentos que suelen utilizar cuando pretenden contagiar su nula ambición, sus tristes perspectivas y sus miedos. Por suerte, he trabajado y trabajo con otras personas que son ambiciosas, soñadoras, que empiezan el día con una sonrisa y no se la quitan por dura que sea la jornada, trabajadoras, inspiradoras y apasionadas, grandes "doers" (como diría Isra García) de las que no he dejado de aprender cómo combatir esos llamamientos a caer en la rutina más triste, pobre e improductiva. Os dejo algunos (excusas) argumentos que suelen utilizar los primeros para que podáis identificarles, y algunas ideas y reflexiones de los segundos para ver por qué no debemos hacerles caso: 


1.- "Aquí lo mejor es pasar desapercibido..."
Es poco recomendable entrar como un elefante en una cacharrería el primer día de trabajo, pero no se puede (debería) dejar de ser uno mismo por intentar pasar desapercibido. Me parece muy injusto que se asocie el "llamar la atención" solo con algo negativo, porque admiro a muchas personas que lo hacen por ejemplo por encontrar soluciones, por ser humildes, por sorprender con su creatividad, por trabajar sin descanso hasta conseguir los objetivos que se marcan, por ayudarte sin esperar nada a cambio, por anteponer el bien común al particular, por ser valientes y no disfrazar las verdades, por conseguir sacarte una sonrisa en un mal día, etc.  Así que deja de pasar desapercibido, demuestra de lo que eres capaz y destaca por tu honradez, por tu buen trabajo, por ayudar y compartir; de esta manera, lograrás hacerte un hueco en el día a día, en la mente y en el corazón de tus compañer@s. 




2.- "Esto siempre se ha hecho así..."
Todo evoluciona rápidamente, los tiempos cambian y las personas, la tecnología y las organizaciones también, por eso esta afirmación hace tiempo que dejó de ser una razón, para pasar a ser una excusa. Si vivimos en un entorno en constante evolución, hay que plantear nuevos enfoques, innovar y afrontar el trabajo desde nuevas perspectivas para adaptarse; y esto no es algo nuevo que se haya puesto de moda, sino que un tal Darwin ya lo recogía en su Teoría de la Selección Natural.


Subirse al carro de las nuevas tecnologías, reaprender a hacer algunas tareas que se tenían automatizadas, adquirir nuevos conocimientos, adaptarse a nuevos sistemas de trabajo, y en general, cualquier cambio supone esfuerzo y crea incertidumbre, pero no afrontar el trabajo como un apasionante camino lleno de retos que superar cada día es perder el timón de tu futuro, y dejar de ser actor de tu vida para pasar a ser un mero espectador de todo lo que pasa a tu alrededor.


3.- "¡Oye! que no vas heredar la empresa ..."
Posiblemente te digan esto susurrando al oído, y abrazándote por el hombro haciéndote sentir que te acaban de dar un gran consejo de infinito valor que algún día, además, tendrás que agradecerles que te dieran. Es habitual que aprovechen las primeras semanas de trabajo, cuando aún no les conoces y aún estás aterrizando en la empresa; si no, ya lo vuelven a intentarlo cuando te ven como una amenaza en la empresa porque puedes dejar al descubierto su posición. 

En cualquier caso no te preocupes, es más, no se lo tengas demasiado en cuenta; creo que estos casos, a las personas acomodadas les puede el miedo de enfrentarse a su mediocridad cuando reconocen la ilusión, energía y esfuerzo de los demás.


4.- "Limítate a hacer lo que te diga tu jefe..."
Es también otra de las frases de manual que suelen utilizar los acomodados incómodos. Es cierto que de esta manera se vive bien: haz esto, no cuestiones, no te metas en nada, incluso no preguntes, hazlo y punto. No pienses, y si tienes algo que aportar aunque sea interesante, ahórratelo porque los jefes están para mandar ponerse medallas y el resto para obedecer, y si pasa algo, ya verán qué hacer. No es tu problema.

Responde con un irónico "Señor, sí, señor!!" o "Señora, sí, señora!!" y da media vuelta. Nunca permitas que nadie pueda decirte que no has hecho el trabajo que tienes encomendado, pero tampoco te permitas a tí mism@ quedarte en lo justo, en el 5 "raspao"; cumple con lo tuyo, pero trata de llegar un poco más allá. Comparte ideas, recoge sugerencias, acepta críticas,  corrige, sé proactivo y aprende de tus responsables, de tu equipo y tus compañer@s. No te pares.


5.- "No te metas en el trabajo de nadie, y nadie se meterá en el tuyo..."
Esta suele venir justo a continuación de la excusa afirmación anterior, para intentar reforzarla en un intento fallido de ganar contundencia argumental. Pues bien, resulta que no es más que otra excusa barata de alguien que no quiere salirse de su zona de confort...que te lo digo yo.

Siempre que tengas oportunidad trata de compartir tiempo y trabajo con otras personas de tu organización y de fuera de ella; interésate por conocer su visión de tu trabajo, y haz tú también lo mismo con el suyo. Conoce lo que hacen otros departamentos, intenta aprender de tus compañer@s y si puedes colabora y  ayúdales. Sentirás cómo creces con ell@s, y como crecen contigo.





Asiéntate en el aprendizaje constante, en la superación y el trabajo, y no dejes de compartir con las personas que tienes a tu alrededor. Ponte objetivos ambiciosos, esfuérzate por conseguirlos y amplía  tu zona de confortporque si a base de evitar los retos y no querer destacar por las cosas buenas que sabes hacer (o que podrías llegar a hacer) llegas a convertirte en uno más, entonces serás alguien que ha dejado de aportar valor, te habrás vuelto prescindible, y habrás perdido...igual que esa persona que te susurró al oído.



"No se puede poner límite a algo; 
cuanto más sueñes, más lejos llegarás."
Michael Phelps


#mañanamasymejor 




La receta no secreta para el día a día.


En estos días todos los espacios de información se llenan de repasos del año y ránkings, y vemos y leemos sobre los momentos estelares, los 10 mejores deseos para el 2013, las 5 claves definitivas para ser felices o "Qué hizo que Gurú-sito triunfase en 2012”. Este año que termina no estará entre los mejores que recuerde, pero mi balance es positivo porque tengo cerca a mi familia, amig@s y gente que quiero, y disfruto con ell@s, en el plano profesional sigo cubriendo etapas, comparto mi vida con la persona que me la da cada día, y por ahora la salud va acompañando, así que sólo puedo estar agradecido.

En unas horas este 2012 se nos habrá ido, con sus momentos buenos y los malos, con los retos alcanzados y los que pasan a la lista de pendientes para el año que empieza, con la gente que está y con la que se fue, y sin darnos cuenta, mañana estaremos ya 2013 sin un tiempo muerto ni un descanso siquiera para coger aire. Y dado que querremos lo mejor para este año que vamos a estrenar, nos tomaremos las 12 uvas al son del reloj de la Puerta del Sol (aunque empezaremos en los cuartos), escribiremos 3 deseos en un papel que quemaremos después de las campanadas, llevaremos algo rojo y brindaremos con algo de oro dentro de la copa mientras estamos a pata coja sobre el pie derecho. Vale, hasta aquí todo normal (o no) pero ¿qué pasa a partir de ahora?.

Mañana será día 1 de enero de 2013, y probablemente no vuelvas a tomar 12 uvas, no querrás beber otra cosas que no sea agua, y la prenda roja quizás ya ni esté…En fin, que será un día nuevo, será el primer regalo de 24 horas que nos trae el 2013, pero ¿has pensado que vas a hacer? ¿y el día 2? ¿qué hacemos el resto del año para buscar la felicidad y hacer que cada día sea especial?. Pues bien, quería acabar el año compartiendo esta “receta no secreta” aplicable para el día a día, que no tiene contraindicaciones y sin embargo sí produce una enorme cantidad de efectos secundarios (todos positivos) y contagiosos. Sólo puedo asegurarte que a mí me funciona, y para ser honesto he confesar que crea cierta adicción… Ahí va:

.- Por las mañanas, antes de salir de la cama, ponte la mejor de tus sonrisas. Siguiendo el ejemplo de Sonia Rodríguez, también #empiezoeldiaconunasonrisa , porque eso de que  cuesta poco, vale mucho, enriquece al que la regala y más al que la recibe…es cierto, es más, creo que se queda corto para los verdaderos poderes que tiene. Detrás de una sonrisa, la vida se vive mucho mejor.

.- Atrévete a ser el guionista de tu vida, y conviértete en un #mapmaker. Y para muestra “el loco” de Isra García (ya me darás las gracias por lo de loco… ;D): sé valiente y auténtico, dibuja tu propio mapa y decide tu camino, haz las cosas diferentes, sé único y disfruta en el viaje. 

.- Ten siempre #unaactitdupositiva y compártela con todo el mundo como hacen por ejemplo Eva Collado, Juan Barceló o Fátima Martín. Busca soluciones a los problemas y no problemas a las soluciones, colabora, aprende, enfoca y deja el “no puedo” para abrazar el “cómo lo intento ahora”.

.-  Y al final de cada jornada, vete a dormir con la seguridad de que #mañanamasymejor porque si las cosas no han ido tan bien como esperábamos, mañana tenemos una nueva oportunidad para intentarlo, y si el día ha sido estupendo, ¿por qué mañana no puede ser otro día maravilloso?.

Termino con una imagen (que vale más que mil palabras) creada y compartida por l@s chic@s de @MrWonderful, sin duda alguna, los más molones de la red.



Esta sí es una profecía, y no la de los Mayas...!! ;D


Os mando a tod@s un saludo lleno de cariño, cargado de energía positiva y repleto de ilusión. Disfruten de estos días de fiesta, pero sobre todo recarguen las pilas porque el 2013 nos va a regalar 365 oportunidades para alcanzar nuestros sueños y tenemos que estar preparad@s para ello. Aprovechen el último día del año, y mañana ya saben...más y mejor!!! 

Que te den Feedback...!!!


Feedback es una de las muchas palabras de origen anglosajón que hemos incorporado a nuestro vocabulario. Se puede traducir como retroalimentación, y proviene originariamente del mundo de la ingeniería y los circuitos. Su acepción más puramente lingüística, vinculada al proceso de la comunicación, hace referencia al conjunto de información que es devuelta por parte del receptor al emisor, relativa al mensaje emitido, ya sea haciendo referencia al contenido del mismo, a su interpretación o a las consecuencias que alguno de estos dos elementos pudiera tener.

Dentro del mundo de la empresa se suele centrar la atención en una doble perspectiva del feedback; por un lado el feedback del cliente, que sirve para medir de alguna manera su satisfacción y para encender las alarmas en caso de que sea negativo. Y por otro lado, el feedback de tu responsable que puede llegar en forma de reconocimiento, de corrección o bien en forma de "nota" en una EDP (Evaluación del Desempeño Profesional). Sin embargo, creo que en ocasiones no se le da la relevancia que tiene al feedback de l@s propios compañer@s que trabajan dentro de nuestros mismos equipos. Se trata de las personas con las que más tiempo pasamos en nuestras organizaciones, las que más pueden conocer cómo trabajamos y quienes de verdad pueden tener elementos suficientes como para emitir opiniones bien fundamentadas que debamos considerar.

Con ocasión de la jornada formativa sobre ”Habilidades profesionales en tiempos de cambio” a la que pude asistir hace unas semanas, he estado reflexionando mucho sobre esta cuestión, y he llegado a una conclusión: el feedback es un derecho y al mismo tiempo una obligación que deberíamos implantar en los equipos de trabajo; tener diversas valoraciones, hehcas desde diferentes puntos de vista, sobre nuestro trabajo es una buena manera de poder aprender de las cosas que no hacemos del todo bien, corregirlas, enriquecer el trabajo  y mejorar en nuestro desempeño.

No es lo mismo (al menos para mí) que el responsable de una auditoría externa refleje en un informe una No Conformidad relacionada con la poca eficacia de la comunicación interna de los procedimientos aprobados en el último año en la organización, a que una persona de tu equipo de trabajo te comente en una conversación entre compañer@s que si fueras capaz de poner un enlace al mapa de procesos, en la home de la intranet de la empresa, todo el mundo tendría más fácil el acceso a los procedimientos y por con ello la difusión sería mayor, y por tanto más gente conocería esta información. 

Apuesto por el trabajo en equipo, y creo en que un equipo como unidad llega más lejos que las sumas de las individualidades que lo componen, y parte de ese éxito se debe a la mejora que se lleva a cabo gracias a las ideas surgidas dentro del propio equipo.  Sin embargo, en esta receta hay una serie de ingredientes que son imprescindibles:

.- Lo primero de todo es la CONFIANZA; ninguna persona estará cómoda si siente que está en “territorio enemigo” y que cualquier cosas que pueda decir le puede traer consecuencias negativas. Tenemos que asegurar un ambiente de trabajo cercano y agradable en el seno del equipo, en el que las personas que lo integren se vean en disposición de compartir sus valoraciones sobre el resto y recibir las del grupo.

.- La HUMILDAD  es otro de los elementos más importantes, tanto a la hora de dar una opinión como a la hora de recibirla, ya sea positiva o negativa. Nada de sarcasmos, palabras hirientes, ni faltas de respeto, por supuesto aceptar opiniones diferentes a las propias, asumir los errores y no tomarse las cosas como algo personal.

.- Uno de los aspectos más valorables es el COMPROMISO con el grupo en su conjunto y con cada miembro del mismo en particular. Si a la hora de acometer un proyecto, creemos que cada eslabón de la cadena tiene un papel fundamental, que afecta al anterior y al posterior, y por tanto al resultado final y al éxito del equipo, todo lo que se diga se enfocará desde la idea de la mejora global del equipo que repercutirá en el beneficio de cada integrante del mismo.

.- SINCERIDAD y VALENTÍA; de nada vale regalar el oído, ni estar siempre callado porque lo mejor es pasar desapercibido, ni hacer la pelota, ni escudarnos en el tan recurrido: “a mí es que me da cosa…”. Cuando hay que dar un reporte sobre el trabajo de una persona, hay que ser valientes y sincer@s, que además será precisamente lo que tenemos que pedir cuando alguien nos vaya a decir algo, porque si no lo que se diga, no servirá absolutamente para nada.

.- Y como además de lo que se dice, es también importante el cómo se dice, he dejado para el final la guinda del pastel, la ASERTIVIDAD. Y creo que la mejor manera de ver dónde radica su importancia, es con un ejemplo. En este caso, serían dos maneras diferentes de transmitir un mismo mensaje, pero es muy posible que los resultados en uno y otro caso difieran entre sí:

 “………… tienes que aprender a delegar; no sé si es porque no confías en la gente de tu equipo, o porque te crees que lo sabes todo, pero así, es imposible que abarques todas las cosas que quieres hacer. Además, la gente está desmotivada porque no cuentas con su opinión y sólo mandas “marrones” cuando estás con el agua al cuello. “

“………… el equipo te ve agobiado con todo el trabajo que estás haciendo para tratar de alcanzar los objetivos; sin embargo, no te olvides que estamos aquí para ayudarte en lo que sea necesario y que tienes a gente muy buena y comprometida en este equipo; seguro que podemos descargarte parte de las tareas que te quitan más tiempo, para que te concentres en añadir valor en las tareas que mejor sabes hacer, y además, de esta manera, el resto del equipo estará motivado y se sentirá más partícipe del proyecto.”






Me parece que una de las mejores maneras que tiene un equipo para mejorar y aprender de manera continua es poner en común las opiniones de las personas que lo componen. Esto no tiene que significar estar cuestionando las indicaciones de un superior, ni debe convertirse en una "barra libre" de críticas malintencionadas. Se tienen que buscar los momentos oportunos, y generar el clima adecuado para que el ejercicio de feedback sea útil y provechoso tanto para quién lo da, como para quién lo recibe, lo que repercutirá por tanto en el grupo.

Tengo que decir que no las tenía todas conmigo antes de ir a sesión formativa, sin embargo, no soy de hablar de oídas, y me gusta conocer las cosas antes de opinar sobre ellas; es por esto que decidí inscribirme… y de verdad que no sabéis cuánto me alegro. Fue sobre todo el trabajo realizado con l@s compañer@s en las dinámicas planteadas, y la reflexión posterior lo que me ha llevado a escribir el post, y por eso, quería acabar dándoles las GRACIAS a tod@s ell@s desde aquí.


La palabra es mitad de quien la pronuncia, y mitad de quien la escucha.
Michel Eyquem de Montaigne

#mañanamasymejor 


Innovación, Social Media…si quieres que te crean, demuestra lo que sabes y da ejemplo.


¿Habéis tenido alguna vez la sensación de volver a casa después de haber ido a una jornada (quien dice jornada, dice evento, charla, foro, etc.) pensando sobre cómo se haría eso que nos han contado? Yo sí la he tenido, es más, creo que ha sido la causa de algunas desilusiones con personas a las que creía entendidas en ciertas materias, y me explico: he estado en presentaciones sobre el fomento del emprendizaje llevadas a cabo por personas que no han creado ninguna empresa y/o no han trabajado nunca en una; expertos en Social Media que te cuentan las bondades de las redes sociales en las que ni tienen perfiles abiertos; especialistas en comercio internacional que no hablan idiomas, y hasta responsables de Recursos Humanos que defienden eso de “los méritos tienen que ser para los jefes, y los marrones para los de abajo”.

La semana pasada tuve la suerte de estar en la charla de Salva López (@viajerosonico)  “Negocios en clave de Rock”. Una charla que enmarcada en el Foro Con Tu Negocio  relacionado con la innovación, la gestión empresarial y los medios sociales, y con este título, había puesto el nivel de expectativas muy elevado. La verdad es que lo superó. Salva nos habló sobre las innovaciones acumulativas y las disruptivas, resaltó la apuesta por las personas y las emociones en las organizaciones, y destacó el amplio abanico de posibilidades que los medios sociales aportan a las empresas en la actualidad. Hasta aquí, hubiese sido una buena ponencia; si además, tenemos en cuenta que no dejó de intercalar durante su intervención curiosos e  ilustrativos ejemplos (como este impresionante momento de Coldplay), y que interactuó directamente con el público sobre la evolución de algunas bandas de rock como de U2 o Pink Floyd….digamos que pasó a la categoría de “muy completa”.

Pero claro, si a todo esto le sumamos que:
.- Para explicar la relación de l@s fans con sus artistas favoritos, hace una conexión en directo con un reportero en Barcelona, que está haciendo cola para conseguir entradas para un concierto (y resulta que es un vídeo en el que él mismo hace de reportero).
.- En un momento de la presentación, cuando habla de equipos de trabajo y co-creación hace de nuevo otra conexión con dos artistas invitados (de nuevo él, esta vez por duplicado) y coge una guitarra eléctrica para tocar en directo a “tres bandas”.
.- Acaba hablando de emociones y de hacer las cosas diferentes, y se despide de esta manera…



…creo que poco más se puede decir, excepto que fue una charla en la que me creí 100% a un ponente,  que demostró que sabía de lo que venía a hablar: innovación, pasión, música y crear emociones en el público. Que cunda el ejemplo. Gracias Salva.

"Haz lo que yo te diga, pero no hagas lo que yo hago..."

Estoy seguro que con esta famosa (y socorrida) coletilla, se acabaron también algunas de las discusiones que mantuvisteis con padres, madres, tí@s, etc. durante vuestra infancia. Cosas como por ejemplo el debate de la hora de llegada a casa las primeras veces cuando empezábamos a salir de fiesta, el primer viaje de verano que organizaba tu grupo de amig@s, o aquel fin de semana en la casa de la playa de un compañero de clase en el que no iban a estar sus padres, han podido ser algunos de los casos en los que tras un breve intercambio de "golpes", el gancho de derechas de "Haz lo que yo te diga, y no hagas lo que yo hago" terminó por hacernos caer en la lona. Y si esto venía seguido del "...además, cuando seas padre, comerás dos huevos..." sabías que no había nada que hacer, que era el momento de darte la vuelta e irte a tu cuarto, sin excusas y desnudo de argumentos tras haber recibido ese lapidaria frase que cerraba toda opción de rebate. En fín, habías perdido, así que tocaba buscar otro plan. 

Pues bien, este mismo razonamiento se ha venido utilizando en algunas organizaciones durante muchos años; basándose en un modelo burocrático, las personas con cierta responsabilidad han utilizado de manera frecuente este tipo de argumentos de una manera más o menos descarada. Pero esto ha cambiado, está cambiando y va a seguir cambiando. En un tiempo en el que el cartelito con el cargo a la entrada del despacho (casi) sólo sirve para ubicarte en un organigrama, en el que la información sigue siendo poder pero ya es es para tod@s porque está al alcance de cualquier persona, y en el que además, el respeto profesional se consigue día a día, por lo que se hace y cómo se hace, esta manera de dirigir rancia y manida pierde su sentido del todo (si es que alguna vez lo tuvo).

Mi amigo José Antonio (un emprendedor al que no deberían perderle la pista...) dice que lo importante es el grupo humano, las personas, "tu gente", y la verdad es que no puedo estar más de acuerdo con él. Creo que todo estilo de dirección que no tenga esto en cuenta, y que no considere a las personas como el mayor activo con el que cuenta un proyecto, se estará equivocando y terminará por hacer aguas tarde o temprano; por eso, desde mi punto de vista, los líderes deben trabajar para conseguir generar un clima de trabajo que favorezca el desarrollo de las personas que tiene en su equipo, tienen que ser capaces de dar su sitio a cada una de ellas, escuchar sus opiniones antes de tomar decisiones y hacerlas partícipes, protegerlas ante las dificultades y reconocer su buen hacer, y sobre todo tienen que dar ejemplo

En este punto, seguro que algun@ se está preguntando que qué tiene que ver todo esto con el título del post, ¿verdad? Pues bien, en estos difíciles momentos que estamos pasando en los que a diario se nos pide esfuerzo, comprensión, sacrificio y compromiso, lo mínimo que se debería hacer es predicar con el ejemplo, y esto habría que hacerlo por solidaridad, por decencia y sobre todo por respeto. No se puede pedir que la gente entienda, si no entiendes porque ni siquiera te molestas en escuchar lo que dicen; no se pide humildad desde las alturas, ni es de recibo pedir determinación, si no se toman decisiones cuando son de las difíciles; no se puede pedir valentía, mientras el miedo te encierra en un un despacho, ni se puede pedir iniciativa escondid@ detrás de un equipo directivo. En definitiva no se puede seguir pidiendo a tu equipo un poquito más, mientras cada día te preocupas por ell@s un poquito menos.


Fuente:  http://oleoenblanco.blogspot.com.es

Cada día estoy más convencido de las ventajas de los modelos colaborativos, basados en la comunicación y la transparencia, en los que la información y la responsabilidad se comparten, y dónde los líderes ejercen su papel sin dar órdenes, sino actuando de manera que el resto lo tomen como ejemplo de comportamiento, ganándose su respeto y ayudándoles también a llevar a cabo el trabajo.

"El mejor líder, es aquel que piensa en los demás."
Carlos Bianchi.


#mañanamasymejor