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El correo electrónico es un ladrón del tiempo…y nosotros sus secuaces!!

Es el primer día en la oficina después de las vacaciones. Todo el mundo está con el moreno subido, con cara de sueño y gesto relajado y amable (aunque hasta en días como este, hay excepciones). Llegas a tu sitio, pruebas una contraseña  [error], pruebas de nuevo [error], pruebas la que ya sí que quieres recordar que es la correcta…[error; póngase en contacto con el administrador].

.- “Bueno  -te suelen decir cuando lo cuentas-  ¡¡eso es señal de que has desconectado!!”. 


Fuente: http://onlinelearningtips.com
Tras un S.O.S  con la cara sonrojada, un compañero de Sistemas te resuelve la incidencia (otro año más) y ya con la contraseña restaurada accedes por fín a tu equipo. Venga vamos, no está siendo tan duro; abres la agenda, el cuaderno de notas o “pila de post-it” que dejaste preparado antes de marcharte, y te pones a revisar. Empiezan a venir flashes a tu mente, nombres de proyectos, documentos, incluso alguna fecha…y entonces piensas: "Voy a abrir el correo”.

Este es uno de los momentos más peligrosos de la "vuelta al cole" porque acabas de poner en peligro el potencial productivo de la jornada (en el mejor de los casos)  ya que has abierto de par en par las puertas "al ladrón"... y empiezan a entrar correos. 


Bien, pues en este punto empecé a gestar este post, hace ya unos días.


Que el correo es uno de los mayores agujeros negros de tiempo perdido y que afecta directamente a nuestro rendimiento es un principio generalmente aceptado, como con pasa en Contabilidad. Sin embargo, y aunque es algo muy obvio, tenemos que reconocer que el correo electrónico no deja de ser una herramienta que puede ser muy útil si se sabe utilizar, pero en las manos equivocadas llega a ser bastante dañino.

Después de darle varias vueltas a la bandeja de entrada para tratar de ponerme al día, y dejar todo lo más ordenado y respondido posible, he llegado a la conclusión de que tenemos más culpa de la que nos pensamos. Si no, vamos a hacer un repaso que seguro que a mucha gente les es familiar: correos con los que hemos perdido mucho tiempo, pero que alguna vez también podemos encontrarlos en nuestras bandejas de salida.

# Correo ensayo.- con su planteamiento, nudo y desenlace; incluso algunos llevan agradecimientos y prólogo. Son estos correos extensos, interminables, que se van por las ramas y que cuando los terminas de leer necesitas volver atrás para buscar la información relevante. Requieren mucho tiempo no sólo para leer sino para detectar la información entre el relleno insulso de palabra. Tratemos de no volcar nuestro frustado "yo escritor" en los correos electrónicos que mandamos.

# Correo cadena de ocio.-  La quedada de después de verano, decidir cuánto se pone para el regalo de cumpleaños del afortunado/a de turno, o terminar de organizar el partido de pádel son algunos de los temas que motivan la creación de esas enormes cadenas de correos que suelen llevarnos bastante más tiempo leer que de responder, pero que debes repasar cada vez que alguien comparte su opinión para asegurarte que no se te ha pasado ninguna.

En este sentido las aplicaciones de mensajería instantánea (tanto internas como externas) son mucho más eficaces que el correo porque solemos ser más ágiles a la hora de responder y vamos más al grano, así que usémoslas. Y en cuanto al tema concreto de los partidos, me voy a permitir recomendaros Timpik (@timpik_com): una app desarrollada por unos jóvenes emprendedores, que funciona bastante bien y nos va a quitar muchos de estos correos.






Fuente: Todocoleccion
# Correo "Elige tu propia aventura".- este tipo de correos son como los libros que comprábamos para leer en verano en los que a medida que se iban planteando situaciones en la trama, tenías que decidir qué querías que ocurriese y en función de eso, seguir la lectura por una u otra página en busca de mil y un finales diferentes. 

En estos correos electrónicos aparecen frases como  “¿Al final qué hacemos con lo que hablamos?” o “¿Te llegó eso?”. 

Si dejamos claro sobre qué hay que decidir, o qué es lo que tenía que haber llegado, estaremos haciendo que el día sea un poquito mejor para quién recibe el correo y también será beneficioso para nosotros ya que la respuesta probablemente sea más concreta y rápida. Por otro lado, si se trata de algún tema confidencial y tienes que de dar muchas vueltas, no ser claro o hablar en clave, es probable que el correo electrónico no sea la mejor herramienta; elige otra que se adecue mejor, pero te recomiendo una de mis preferidas: el café con leche 1.0 para dos.

Si no lo hacemos, quizás el receptor elija su propia aventura...¡¡y a saber!!

# Correo te escribo, pero luego te digo… .-  estos son ya unos clásicos porque se llevan enviando desde hace mucho tiempo. ¿Qué sensación os dejan esos correos de “Quería comentarte una cosa; ahora hablamos” o “luego te llamo”?. Veamos, un mensaje sin información, no aporta valor y desde luego tampoco es algo que vaya a ayudarme con mi productividad. Por favor, adelánteme la información, y las cuestiones que trataremos en la conversación posterior (para tenerlas preparadas) o si no, espérate y luego me lo cuentas.



Hace unos meses escribía sobre cómo "robar al ladrón" ( Róbale tiempo a tu correo electrónico ) pero, además de gestionarlo como receptores, no debemos olvidar que también utilizamos el correo electrónico como emisores y por ello tenemos que ser capaces de valorar antes de ponernos a enviar correos a discreción si es el medio adecuado para la comunicación que queremos hacer, y si fuese así, asegurarnos que el mensaje está completo sin que le falte nada esencial pero sin pasarnos "de su precio justo". 

Así que para que la productividad de todos salga ganando sigue el conocido consejo de “No mandes a los demás el email que no te gustaría que te mandaran a tí”.




"Cuando existe respeto por uno mismo y por los demás, 
la comunicación se hace más fácil."
Rooder Fifighti

#mañanamasymejor 


Los 7 Pecados Capitales del jefe

 Solemos quejarnos de los jefes; no sé si nos gusta, si no evade, si es una manera de desahogarnos o si es merecido (o no), pero la cuestión es no es raro encontrarnos comentando las actitudes que éstos tienen en determinadas circunstancias y las decisiones que toman. Pasa como con el fútbol, que todos llevamos dentro un entrenador...pues igual, creo que todos llevamos dentro un jefe. Aunque si lo pensamos bien, de una u otra manera todos hemos estado al frente de un grupo de personas ¿verdad?. Alguna vez hemos sido capitanes del equipo, coordinadores de actividades, orientadores en un campamento, monitores de extraescolares, presidentes de la comunidad, integrantes de la directiva de una asociación, etc. por tanto, a pesar de que hoy en día te dediques a trabajar en una empresa y tengas un perfil técnico sin nadie a tu cargo, recuerda que también has sido/eres jefe.

Este post sobre los famosos 7 Pecados Capitales está única y exclusivamente en opiniones personales, basadas en la propia experiencia y en la de las personas que me rodean, a las que aprecio y de las que trato de aprender cada día. Pero me gustaría avisarte de una cosa: no te asustes si te reconoces en algún momento; se nos da genial ver la paja en ojo ajeno, este análisis tiene también precisamente la intención de provocar una reflexión sobre cómo viendo los "pecados" en los demás, si nos paramos a pensar, también nosotros hemos "caído" en alguno de ellos.

Avaricia.-  Tener ambición no es malo; hay que marcarse objetivos exigentes, pensar en grande e intentar hacer las cosas cada vez mejor. Pero cuando esta ambición se vuelve enfermiza, cuando se convierte en el único objetivo, y cuando además estás dispuesto a conseguirlo por encima de cualquier cosa, incluso de las personas, ya estamos hablando algo más dañino y peligroso. Puedes estar satisfecho por tu despacho, por tu nivel de ingresos o por ese título tan rimbombante que llevas debajo de tu nombre en la tarjeta; si eso satisface las necesidades de reconocimiento y autorrealización que Maslow planteaba en su pirámide, no tienes por qué renunciar a ello, está bien, disfrútalo. El problema llega cuando las ganas más no te dejan disfrutar de lo que ya has conseguido. 


Da gracias a diario por todo lo que tienes, especialmente por todo aquello que no es material que es lo que tiene más valor. Piensa que eres afortunado, y que tienes varios tesoros como el compromiso que demuestra tu equipo contigo y con tus proyectos, el horario flexible (que no todo el mundo tiene en sus trabajos) y que te permite dejar a tu peque en el colegio y darle un beso todas las mañana, la confianza que tienen en tí cuando te delegan trabajo y responsabilidad o el apoyo que te las personas que te acompañan en el día a día en la oficina. El deseo insaciable de querer más y más, provoca la angustiosa sensación de vivir en una constante insatisfacción, así que deja de querer ser, tener, ganar, saber y destacar más que los demás.


Envidia.-  Es el momento de dejar de competir y empezar a colaborar; no veas tantos fantasmas. Esa persona ingeniosa y creativa, que tan buenas propuestas hace en las reuniones internas de equipo no es un rival al que robarle las ideas, es una persona de la que aprender, un aliado al que reconocer su valía y al que ayudar a que se realice porque irá en favor del equipo del que formas parte y lideras. 
Fuente: http://adleriana.blogspot.com.es
Centra tus esfuerzos definir tus objetivos y cómo llegar a ellos, potencia las áreas que más necesites y explota aquellas que dominas, pero deja la envidia aparcada; si no lo haces, estarás descuidando tu propia personalidad y deseando la vida de otros en lugar de vivir plenamente la tuya.

"Comparte, reparte y deja para el grupo la mejor parte. 
Si tu equipo no crece contigo, no conseguirás grandes metas."

Gula.-  Lo mío es mío, y lo de los demás, también. Originariamente este pecado no sólo se relacionaba con los excesos en la comida y en la bebida, sino que se vinculaba a cualquier otro tipo de ellos. En este sentido, la gula tiene que ver con las ansias descontroladas de planificación, de cumplir metas, de revisión, de ascender en la empresa...Ya se sabe que los excesos nunca son buenos.

Pero desde un punto de vista más "gastronomicoempresarial", no todo pueden ser desayunos de trabajo, comidas de empresa, un gin tónic "cierra-negocio", una cata de vinos, etc... Estimado jefe, su equipo le necesita; se le requiere arremangado y trabajando, y no dejando que los demás resuelvan los problemas y saquen adelante el trabajo mientras usted anda "ocupado o fuera de cobertura" de comité en reunión, de reunión en evento y tiro porque me toca. 


Ira.-  Hay gente que se pasan el día con el enfado encima; a veces se tienen motivos, pero lo preocupante de este tipo de personas es que si no lo tienen, se los buscan, o ni siquiera eso, se enfadan y  con un "prefiero no hablar del tema" o "¡¡no me hables...no me hables!!" se hacen de la coartada perfecta para seguir encerrados en esa cárcel del mal humor y resentimiento que además pagan con los demás. Las decisiones en caliente, la visceralidad y las pérdidas de control no suman en la gestión de personas ni en el desarrollo de tu equipo y además dejan un poso de energía negativa en el ambiente que luego cuesta mucho reconducir.

Es bien cierto que no basta con una actitud positiva para conseguir los objetivos que se propongan, pero desde luego que ser positivos, ponerte cada mañana una sonrisa (#empiezoeldiaconunasonrisa) y acabar cada jornada pensando que mañana será también un gran día (#mañanamasymejor) hace que la vida se haga más llevadera para tí y para las personas que te rodean.  
Recuerda que los demás no tienen siempre la culpa de todo, que a veces tienes más responsabilidad de la que te autoreconoces y que todo el mundo tiene problemas y su propia historia personal (que en muchos casos desconoces); así que no seas tan osado de pensar que tus problemas son los más complicados del mundo, deja de mirarte el ombligo y no dejes pasar tu ira del dintel de la puerta de la oficina...ahí dentro tienes a un equipo de personas dispuestas a trabajar, entra, da los buenos días, y empieza la jornada en condiciones.


Fuente: Taringa.net
Lujuria.-  He visto a responsables contonearse y pisar con fuerza sus tacones para llamar la atención del nuevo chavalito de prácticas y a otros que se inflan el pecho, meten barriga y arquean su espalda para parecer más delgados y que resalte el nudo de su corbata cuando se cruzan con la mujer que ha entrado a cubrir una baja en el departamento comercial. Y las cenas de Navidad... Por favor, vamos a lo que vamos, pero sin olvidar que estamos en la oficina...es decir, vamos a trabajar. 


Pereza.-  La pereza es sinónimo de flojedad, de descuido, poco interés, negligencia y tardanza en las obligaciones que tenemos. Tu trabajo no puede darte pereza constantemente; si tus prioridades cambian, o si por circunstancias ya no quieres asumir ciertas responsabilidades y desarrollar determinados trabajos, quizás sea el momento de dar un paso a un lado y dejar avanzar a gente con ganas y vitalidad para que lideren el equipo. Si definitivamente has perdido el entusiasmo y la pereza inunda las horas de tu jornada laboral...quizás debas replantearte mucho más a fondo tu carrera profesional. Lo que no es de recibo es que la pereza de un responsable lastre el desarrollo de un equipo y llegue a desmotivar a sus componentes.


Soberbia.-  Deja de actuar como si fueses superior a los demás; no te creas nunca más que nadie, sobre todo porque hay muchas probabilidades de que no lo seas. No eres la mejor persona del mundo haciendo lo que haces, así que bájate de ese altar que te has construido porque todavía te queda mucho que aprender.  No pases con indiferencia por el lado de tu secretaria ni le ignores, en primer lugar porque es una persona, como tú, pero además recuerda que no sabes insertar una foto en una presentación ni modificar el tipo de letra de un encabezado... y es ella quién lo hace. ¡Cuidado jefe/a!   

No mires más a tu equipo desde arriba. Baja (con cuidado no te vayas a caer) y mírales a los ojos, de igual a igual. Vas a descubrir cosas que ni te imaginas. Son mucho más que recursos con un indicador de productividad que controlar, son personas, recuerda, igual que tú. Cambia tu perspectiva: a lo mejor no estás por encima de ellos porque seas especial, sino que es probable que sea gracias a ellos el que puedas estar dónde estás. 


Ser un buen jefe entre otras cosas significa saber delegar, confiar en tu gente, tener el talento para ser capaz de ayudar a los demás a alcanzar su punto máximo de rendimiento para realizar su trabajo y desarrollarse, y hacer que crezcan las personas con el equipo de manera que el equipo crezca con ellas.

La filosofía de "las medallas para los de arriba y los marrones [perdón] para los de abajo" está muy pasada de moda, y es indicativa de una mentalidad poco evolucionada, una inteligencia cuando menos discutible y un estilo de dirección rancio y anquilosado. El liderazgo no se define en un organigrama, ni te lo otorga un cargo directivo. Por eso, aunque todos nos equivocamos y contamos con nuestros errores y con que los demás también los van a cometer, cuida a tu equipo día a día y si caes en alguno de estos pecados, reconócelo, pide perdón, aprende de tu error y sigue trabajando. Es la mejor manera de convertirte en ese líder que siempre quisiste tener.




"Dar ejemplo no es la principal manera 
de influir en los demás, es la única."
Albert Einstein

#mañanamasymejor 

¡Emprender, reinventarse, ser valiente o cómo se diga!

"El presente se entiende a través del pasado, pero debes vivirlo mirando al futuro"... ¡Qué gran verdad! Nunca me había parado a buscar de dónde venía la palabra "emprendedor" y resulta que se deriva otra palabra castellana ("emprender") , pero al mismo tiempo tiene relación con el vocablo francés "entrepreneur"; éste aparece en el siglo XVI y se utilizaba para calificar a aquellas personas que se aventuraban en expediciones hacia el Nuevo Mundo con el único objetivo de buscar oportunidades aunque con la incertidumbre de no saber si llegarían, y de hacerlo, qué podrían encontrar allí. 

Emprendedores...he de reconocer que me declaro admirador de la gente que hace que pasen cosas, de aquellas personas que no se rinden, que lo intentan, que se caen y aprenden, que se levantan y lo intentan otra vez hasta conseguirlo; de las que se reinventan, de las que inspiran a los demás, de las personas valientes que tratan de hacer cosas nuevas en su trabajo, en su día a día, en su casa, o las que se inventan su propia aventura (para llegar a un Nuevo Mundo...). Personas de las que aprender y en las que fijarse como ejemplo de trabajo, sacrificio, constancia y superación. Emprendedores...

Conocí a Miguel (@msanchezdeleon) hace unos años gracias a Raúl (@RaulDorado) y a Chía (@JMChia) que me lo presentaron en una de esas tertulias improvisadas que se dan durante el EBE entre ponencias, presentaciones y talleres. Me dijeron que era una mente inquieta con un montón de buenas ideas, y que además de organizar Iniciador en Alicante le encantaba dejarse enredar colaborando con proyectos innovadores e iniciativas emprendedoras como iWeekend, Iniciador Kids, etc. 


Este fin de semana he vuelto a compartir algún ratillo con él, y además he tenido la suerte de conocer de primera mano y disfrutar de Solaz del Moros, el proyecto en el que está dedicado en cuerpo y alma. Se trata de un alojamiento rural con unas instalaciones estupendas, una cuidada decoración, con rincones llenos de detalles, que junto con un trato familiar y cercano hacen que sea uno de los sitios con más encanto en los que he estado. Bueno, también ha influído el  espectacular desayuno que te recibe cada mañana (no dejéis de probar el tomate que prepara Isabel para las tostadas).


Al igual que me pasó con Inés Rosales y La Sombrerería, el producto me ha encantó pero la historia que hay detrás me ha cautivado. Y lo digo porque el cambio tan tremendo que esta familia de emprendedores ha dado a su vida, suena increíble hasta cuando te lo cuentan los propios protagonistas de la historia. Resulta que han pasado de vivir en Alicante, en un entorno empresarial, con reuniones, eventos y proyectos relacionados con las nuevas tecnologías por emprender un nuevo proyecto, en Anaya (un pequeño pueblecito segoviano) dentro de un sector desconocido hasta ahora para ellos y con una importante competencia. 


Y es que Miguel e Isabel han sido capaces de recuperar un negocio que hacía aguas (incluso había estado cerrado durante más de un año) dando un soplo de aire fresco a la comarca, para convertirse en su primer año de vida en  un ejemplo de cómo "Aprender a emprender en #turismorural". ¡¡Cualquiera diría que llevan toda su vida dedicados a este negocio!! ¿Su secreto? Reconocer la oportunidad cuando la tuvieron delante, lanzarse a por ella y trabajo, sobre todo mucho trabajo acompañado de una tremenda ilusión y ganas de aprender y colaborar con otros emprendedores. 


La historia con Olivia Soap es diferente. En este caso, no conocía Paula (@oliviasoaps) en persona (queda pendiente para la siguiente visita) pero sí conocía sus productos y sigo su blog desde hace tiempo. Además, debo confesar que la primera vez que entré en su tienda on-line me pasé un buen rato mirando las fotos de sus jabones y de sus presentaciones y pensé: "¡¡Hay que ver cómo se lo curra esta chica!!".





Recuerdo a mi abuela, cuando yo sólo era un renacuajo, con su barreño rosa con flores haciendo jabón en el "sobrao" de la casa. Ya entonces me parecía alucinante (y me sigue pareciendo) que con sus propias manos y una receta que no estaba apuntada en ningún sitio fuese capaz de hacer jabón, y su jabón ¡¡“funcionaba”!!. No hacía mucha espuma, pero dejaba un olor inconfundible y según ella, dejaba la ropa más blanca que cualquier detergente.

[Qué mujer más extraordinaria, mi abuela...]

Supongo que haber estudiado a fondo la teoría, ayuda a ejecutar la práctica, pero claro, la fórmula del éxito incluye muchos más ingredientes. Estoy seguro que crear el producto con tus propias manos hace que lo conozcas a la perfección, tanto como para ser capaz de experimentar e innovar con él y hacer que esté en constante evolución y sea único y original; así , por ejemplo, se puede llegar a hacer un jabón de "Mojito".
                         

La atención al cliente es exquisita y tiene un trato muy amable y cercano tanto en las redes sociales como su tienda (muy cerca del Alcázar de Segovia, que como curiosidad, sirvió de inspiración a Walt Disney para hacer el Castillo de la Cenicienta). Y en ese afán por atender a las necesidades y gustos de los clientes, llegan a ofrecer un producto hecho a tu medida, (como un traje), basado en tus gustos y que será para tí y para nadie más. El no va más de la customización!! 


Luego está su tienda....un sitio en el que cuando entras se para el tiempo, en el que cada detalle está está cuidado y dispuesto con todo el mimo del mundo; no sé qué si alguna de las personas que lean esto habrá estado, pero entrar en "la casa" de Olivia Soap es toda una experiencia (por la luz, por esos olores tan “ricos”, por esa esencia vintage tan auténtica, por ese patio maravilloso en el que se seguirán celebrando muchas cosas, etc.).  Y por si esto fuera poco, Paula tiene en esta aventura de Olivia Soap a Noelia una encantadora compañera de viaje que diseña de cine, y con la que pudimos estar un rato en la tienda cuando la visitamos (muchas gracias por todo ;D ).

Está claro que el éxito no llega de la noche a la mañana, de hecho, a veces tarda en llegar más de lo debido, pero si de algo estoy convencido es que todo esfuerzo tiene su recompensa, y por eso, a Miguel e Isabel, y a Paula y Noelia les va a seguir yendo fenomenal y han de estar preparados para todo lo bueno que les queda por venir. Son ejemplos de superación y de cómo se pueden afrontar los momentos complicados, para coger impulso, salir reforzados y seguir adelante. Emprendedores...



.- Trabajas y disfrutas al mismo tiempo. ¿Qué crees que es 
necesario para conseguir hacer las dos cosas a la vez?
.- ¡Trabajar en algo que harías gratis de todas formas!
[Fuente:  Entrevista]


Paula González

Txema muchas gracias por la cámara...(te debo unas fotos!!)

#mañanamasymejor 

Que te den Feedback...!!!


Feedback es una de las muchas palabras de origen anglosajón que hemos incorporado a nuestro vocabulario. Se puede traducir como retroalimentación, y proviene originariamente del mundo de la ingeniería y los circuitos. Su acepción más puramente lingüística, vinculada al proceso de la comunicación, hace referencia al conjunto de información que es devuelta por parte del receptor al emisor, relativa al mensaje emitido, ya sea haciendo referencia al contenido del mismo, a su interpretación o a las consecuencias que alguno de estos dos elementos pudiera tener.

Dentro del mundo de la empresa se suele centrar la atención en una doble perspectiva del feedback; por un lado el feedback del cliente, que sirve para medir de alguna manera su satisfacción y para encender las alarmas en caso de que sea negativo. Y por otro lado, el feedback de tu responsable que puede llegar en forma de reconocimiento, de corrección o bien en forma de "nota" en una EDP (Evaluación del Desempeño Profesional). Sin embargo, creo que en ocasiones no se le da la relevancia que tiene al feedback de l@s propios compañer@s que trabajan dentro de nuestros mismos equipos. Se trata de las personas con las que más tiempo pasamos en nuestras organizaciones, las que más pueden conocer cómo trabajamos y quienes de verdad pueden tener elementos suficientes como para emitir opiniones bien fundamentadas que debamos considerar.

Con ocasión de la jornada formativa sobre ”Habilidades profesionales en tiempos de cambio” a la que pude asistir hace unas semanas, he estado reflexionando mucho sobre esta cuestión, y he llegado a una conclusión: el feedback es un derecho y al mismo tiempo una obligación que deberíamos implantar en los equipos de trabajo; tener diversas valoraciones, hehcas desde diferentes puntos de vista, sobre nuestro trabajo es una buena manera de poder aprender de las cosas que no hacemos del todo bien, corregirlas, enriquecer el trabajo  y mejorar en nuestro desempeño.

No es lo mismo (al menos para mí) que el responsable de una auditoría externa refleje en un informe una No Conformidad relacionada con la poca eficacia de la comunicación interna de los procedimientos aprobados en el último año en la organización, a que una persona de tu equipo de trabajo te comente en una conversación entre compañer@s que si fueras capaz de poner un enlace al mapa de procesos, en la home de la intranet de la empresa, todo el mundo tendría más fácil el acceso a los procedimientos y por con ello la difusión sería mayor, y por tanto más gente conocería esta información. 

Apuesto por el trabajo en equipo, y creo en que un equipo como unidad llega más lejos que las sumas de las individualidades que lo componen, y parte de ese éxito se debe a la mejora que se lleva a cabo gracias a las ideas surgidas dentro del propio equipo.  Sin embargo, en esta receta hay una serie de ingredientes que son imprescindibles:

.- Lo primero de todo es la CONFIANZA; ninguna persona estará cómoda si siente que está en “territorio enemigo” y que cualquier cosas que pueda decir le puede traer consecuencias negativas. Tenemos que asegurar un ambiente de trabajo cercano y agradable en el seno del equipo, en el que las personas que lo integren se vean en disposición de compartir sus valoraciones sobre el resto y recibir las del grupo.

.- La HUMILDAD  es otro de los elementos más importantes, tanto a la hora de dar una opinión como a la hora de recibirla, ya sea positiva o negativa. Nada de sarcasmos, palabras hirientes, ni faltas de respeto, por supuesto aceptar opiniones diferentes a las propias, asumir los errores y no tomarse las cosas como algo personal.

.- Uno de los aspectos más valorables es el COMPROMISO con el grupo en su conjunto y con cada miembro del mismo en particular. Si a la hora de acometer un proyecto, creemos que cada eslabón de la cadena tiene un papel fundamental, que afecta al anterior y al posterior, y por tanto al resultado final y al éxito del equipo, todo lo que se diga se enfocará desde la idea de la mejora global del equipo que repercutirá en el beneficio de cada integrante del mismo.

.- SINCERIDAD y VALENTÍA; de nada vale regalar el oído, ni estar siempre callado porque lo mejor es pasar desapercibido, ni hacer la pelota, ni escudarnos en el tan recurrido: “a mí es que me da cosa…”. Cuando hay que dar un reporte sobre el trabajo de una persona, hay que ser valientes y sincer@s, que además será precisamente lo que tenemos que pedir cuando alguien nos vaya a decir algo, porque si no lo que se diga, no servirá absolutamente para nada.

.- Y como además de lo que se dice, es también importante el cómo se dice, he dejado para el final la guinda del pastel, la ASERTIVIDAD. Y creo que la mejor manera de ver dónde radica su importancia, es con un ejemplo. En este caso, serían dos maneras diferentes de transmitir un mismo mensaje, pero es muy posible que los resultados en uno y otro caso difieran entre sí:

 “………… tienes que aprender a delegar; no sé si es porque no confías en la gente de tu equipo, o porque te crees que lo sabes todo, pero así, es imposible que abarques todas las cosas que quieres hacer. Además, la gente está desmotivada porque no cuentas con su opinión y sólo mandas “marrones” cuando estás con el agua al cuello. “

“………… el equipo te ve agobiado con todo el trabajo que estás haciendo para tratar de alcanzar los objetivos; sin embargo, no te olvides que estamos aquí para ayudarte en lo que sea necesario y que tienes a gente muy buena y comprometida en este equipo; seguro que podemos descargarte parte de las tareas que te quitan más tiempo, para que te concentres en añadir valor en las tareas que mejor sabes hacer, y además, de esta manera, el resto del equipo estará motivado y se sentirá más partícipe del proyecto.”






Me parece que una de las mejores maneras que tiene un equipo para mejorar y aprender de manera continua es poner en común las opiniones de las personas que lo componen. Esto no tiene que significar estar cuestionando las indicaciones de un superior, ni debe convertirse en una "barra libre" de críticas malintencionadas. Se tienen que buscar los momentos oportunos, y generar el clima adecuado para que el ejercicio de feedback sea útil y provechoso tanto para quién lo da, como para quién lo recibe, lo que repercutirá por tanto en el grupo.

Tengo que decir que no las tenía todas conmigo antes de ir a sesión formativa, sin embargo, no soy de hablar de oídas, y me gusta conocer las cosas antes de opinar sobre ellas; es por esto que decidí inscribirme… y de verdad que no sabéis cuánto me alegro. Fue sobre todo el trabajo realizado con l@s compañer@s en las dinámicas planteadas, y la reflexión posterior lo que me ha llevado a escribir el post, y por eso, quería acabar dándoles las GRACIAS a tod@s ell@s desde aquí.


La palabra es mitad de quien la pronuncia, y mitad de quien la escucha.
Michel Eyquem de Montaigne

#mañanamasymejor 


SoLoMo, conjugando social, móvil y local.


Desde que nos levantamos por la mañana y miramos el tiempo que va a hacer ese día, hasta conocer cuánto queda para que llegue el próximo autobús, pasando por las notificaciones de las últimas ofertas de descuentos en tu ciudad, la ruta para llegar a la oficina de un cliente o saber si hoy esta noche estará abierto el restaurante que recomiendan tus amigos para cenar sushi, la verdad es que nos pasamos la mayor parte del día hiperconectad@s y consumiendo información vinculada a una determinada localización, normalmente a través del teléfono móvil, que además solemos comentar y/o compartir en las redes sociales.

De esta realidad nace el término SOLOMO, que es el acrónimo de tres conceptos que hoy en día son de vital importancia no sólo para el presente del marketing, sino para el futuro de las empresas: SOcial, LOcal y MObil. Su aparición se atribuye al ingeniero de Google MattCutts, y hace referencia al consumo directo de contenido que hacen las personas, en el sitio en el que se encuentran.





Según los datos del IVEstudio de IAB Spain sobre Mobile Marketing recientemente presentados (septiembre 2012), el enriquecimiento tecnológico es un hecho entre el universo de población objeto del estudio. La totalidad de las personas entrevistadas afirmaron tener teléfono móvil. Se ha detectado un  importante aumento en la compra de smartphones y tablets, y el acceso a Internet a través e los mismos es cada vez mayor. En cuanto a la frecuencia de acceso, ha pasado a ser diaria en casi 8 de cada 10 usuarios de smartphones, y en un 46% de los usuarios de tablets. Por otro lado, las principales ventajas señaladas por las personas encuestadas fueron la disponibilidad en cuanto a su uso (en cualquier momento y en cualquier lugar), la comodidad de manejo y transporte, y la inmediatez.

Y para muestra, un  botón. Os dejo una parte de una ingeniosa y divertida infografía (enlazada desde la imagen), en la que se recogen los resultados de un estudio realizado sobre una acción llevada a cabo por 5 cadenas de restaurantes de comida mexicana con ocasión de la celebración en EE.UU del Día del Orgullo Mexicano el pasado 5 mayo (aunque como curiosidad resulta que en México, sin embargo, celebran su independencia el 16 de septiembre).

Tomando como base una fecha anterior al día de la celebración, lo que se consiguió medir era el incremento en la interacción de sus clientes en Facebook , Foursquare y Twitter (likes, tweets, check-ins, y fotos) durante el mismo día 5 de mayo. Para ello, cada cadena de restaurantes llevó a cabo algunas promociones en sus respectivos locales, que iban desde descuentos hasta camisetas de regalo.



Fuente: MomentFeed


En este sentido los datos no dejan lugar a la duda, y junto con el vertiginoso desarrollo de la tecnología móvil, su enorme penetración en todos los niveles de la población, y con un@s consumidores cada vez más informad@s e interconectad@s, creo que estamos en un momento de oportunidad para aquellas empresas que sean capaces de incorporar este nuevo ingrediente en sus estrategias, enfocándolas sobre todo en mejorar la efectividad en la comunicación con sus clientes y la adecuación y resultados en sus acciones de marketing. De esta manera, no sólo conseguirán una importante ventaja competitiva en el presente sino también un posicionamiento a futuro respecto a sus competidores.

Innovación, Social Media…si quieres que te crean, demuestra lo que sabes y da ejemplo.


¿Habéis tenido alguna vez la sensación de volver a casa después de haber ido a una jornada (quien dice jornada, dice evento, charla, foro, etc.) pensando sobre cómo se haría eso que nos han contado? Yo sí la he tenido, es más, creo que ha sido la causa de algunas desilusiones con personas a las que creía entendidas en ciertas materias, y me explico: he estado en presentaciones sobre el fomento del emprendizaje llevadas a cabo por personas que no han creado ninguna empresa y/o no han trabajado nunca en una; expertos en Social Media que te cuentan las bondades de las redes sociales en las que ni tienen perfiles abiertos; especialistas en comercio internacional que no hablan idiomas, y hasta responsables de Recursos Humanos que defienden eso de “los méritos tienen que ser para los jefes, y los marrones para los de abajo”.

La semana pasada tuve la suerte de estar en la charla de Salva López (@viajerosonico)  “Negocios en clave de Rock”. Una charla que enmarcada en el Foro Con Tu Negocio  relacionado con la innovación, la gestión empresarial y los medios sociales, y con este título, había puesto el nivel de expectativas muy elevado. La verdad es que lo superó. Salva nos habló sobre las innovaciones acumulativas y las disruptivas, resaltó la apuesta por las personas y las emociones en las organizaciones, y destacó el amplio abanico de posibilidades que los medios sociales aportan a las empresas en la actualidad. Hasta aquí, hubiese sido una buena ponencia; si además, tenemos en cuenta que no dejó de intercalar durante su intervención curiosos e  ilustrativos ejemplos (como este impresionante momento de Coldplay), y que interactuó directamente con el público sobre la evolución de algunas bandas de rock como de U2 o Pink Floyd….digamos que pasó a la categoría de “muy completa”.

Pero claro, si a todo esto le sumamos que:
.- Para explicar la relación de l@s fans con sus artistas favoritos, hace una conexión en directo con un reportero en Barcelona, que está haciendo cola para conseguir entradas para un concierto (y resulta que es un vídeo en el que él mismo hace de reportero).
.- En un momento de la presentación, cuando habla de equipos de trabajo y co-creación hace de nuevo otra conexión con dos artistas invitados (de nuevo él, esta vez por duplicado) y coge una guitarra eléctrica para tocar en directo a “tres bandas”.
.- Acaba hablando de emociones y de hacer las cosas diferentes, y se despide de esta manera…



…creo que poco más se puede decir, excepto que fue una charla en la que me creí 100% a un ponente,  que demostró que sabía de lo que venía a hablar: innovación, pasión, música y crear emociones en el público. Que cunda el ejemplo. Gracias Salva.

Róbale tiempo a tu correo.

Creo que la mayoría vamos a coincidir en que uno de los mayores "ladrones del tiempo" en nuestro día a día es el correo electrónico. Ya sea por el uso desmesurado que a veces hacemos de él o por la mala gestión, la cuestión es que no es extraño escuchar y/o decir cosas como "sí que me ha llegado, pero no lo he leído" , "a ver si localizo el correo..." o "lo leí, pero no pude responderte en el momento y se me pasó...". 

Pues bien, desde que estuve escuchando a Luís Suárez (@elsua) hace unos meses en el #e20biz, y tras la suerte de charlar luego con él e intercambiar impresiones, me propuse hacer algo que suele estar en la lista de buenas intenciones a principio de curso, y que luego pasa a estar en la de tareas pendientes; me refiero a lo que se vendería como un trabajo de reingeniería del proceso de gestión de la mensajería instantánea, es decir a organizar mi buzón de correo electrónico.



Me hice entonces el firme propósito de reducir el tiempo que me "robaba" el correo, y después de un periodo de pruebas y entrenamiento, he llegado a reducir considerablemente el tiempo que dedico a esta tarea. No se trata de un novedoso método salido de ninguna escuela de negocio, simplemente quiero compartir algunos rutinas que he incorporado a mi día a día, y que me han ayudado a ser más eficiente. 


.- Elige tu momento. Para empezar, cuando llego a la oficina a primera hora (tanto por la mañana, como después de comer) dedico un tiempo a leer los correos nuevos, organizarlos, anotar el trabajo que voy a tener que hacer en relación a éstos y priorizarlos para su posterior respuesta. Lo normal es que no me lleve más de 15 minutos, pero tanto el tiempo, como los momentos van a depender de cada persona; la cuestión es elegir dos o tres momentos en la jornada para revisar por sistema la bandeja de entrada o los correos pendientes. ¿Cuáles son los mejores? Encontrarlos es tarea de cada un@. En una primera leída trato de contestar aquellos correos que requieran una respuesta corta, precisa y que no me suponga mucho tiempo (del tipo "confírmame que la reunión es el día tal..." o "¿podrías pasarme el enlace de aquel documento...?") . De esta manera, ya voy despejando el panorama. 

Evidentemente, estoy hablando de los correos ordinarios, de los normales que recibimos en el día a día; cuando un responsable directo, te manda un correo solicitándote un trabajo, un documento o una información de manera inmediata (que son esas veces que te hacen pensar que la supervivencia del planeta depende de la respuesta que tienes que dar) , me hago cargo sobre la marcha ya que tienen esa etiqueta de 'excepción', que confirma esta regla.

.- Un sitio para cada cosa, y cada correo en su sitio. Es así de simple y así de complejo a la vez. Esto que se hace habitualmente con los papeles de encima de la mesa y con los cajones, y ya algo más de vez en cuando con el escritorio del ordenador (según dicen por ahí...) lo he hecho también con las carpetas del correo. Una buena estructura de carpetas es una fuente de ahorro de tiempo, primero a la hora de clasificar los correos, y segundo y para mí más importante, cuando tengo que localizar correos antiguos. He de decir que ya tenía algo de trabajo hecho, pero re-clasificar las carpetas por proyectos y años, por grupos de trabajo, o incluso por personas concretas, me ha servido para "podar" ese árbol de carpetas que había crecido salvaje y desestructuradamente. Otra cuestión a tener en cuenta es la utilización de las reglas o condiciones para que los correos de un remitente o con un asunto determinado se guarden directamente en una carpeta concreta; en este punto he de reconocer que tengo la manía de verlos todos desde la bandeja de entrada y luego clasificarlos (para gustos..., ya se sabe).

.- Para reconocerlos, hazlos diferentes. Hace algún tiempo, mis correos se dividían en leídos y no leídos; así de simple. Y a pesar de que para algunas personas esto puede ser más que suficiente, sin embargo a medio plazo, yo me he ahorrado mucho tiempo en buscar correos con las marcas que se pueden realizar, ya sea en forma de etiquetas, banderitas o colores. Por ejemplo, los correos marcados con un determinado color, tienen que ver con una parte de un informe periódico que tengo que hacer dentro de un grupo de trabajo, pero que me interesa tener localizados dentro de la carpeta de dicho proyecto el cuál genera una gran cantidad de correos. Se podría comparar de alguna manera con los apuntes de la carrera; solían estar por temas, por asignaturas, o por cuatrimestres, pero detrás del separador verde estaban los casos prácticos de "Gestión de RRHH" y detrás del rojo estaban los de teoría de la asignatura de "Marketing".

 .- Busca el buscador...ese gran olvidado. Se trata de una herramienta que también nos puede ayudar a minimizar el tiempo que dedicamos al correo electrónico, tanto en el trabajo como de manera personal, y que en ocasiones no explotamos todo lo que podríamos. Aunque ya cuando tenemos cualquier duda, solemos googlear para buscar una respuesta, parece que dentro de nuestro gestor de correo esa tendencia no es tan habitual. Es bastante frecuente encontrar a gente ejercitando sus dedos índices en unos ejercicios de scroll interminables, cuando los gestores de correo ofrecen ya opciones de búsqueda avanzada bastante interesantes. 

.- El correo electrónico no siempre es la mejor opción. Afortunadamente (o no, según a quién se pregunte) cada día tenemos más alternativas para comunicarnos que podríamos utilizar para reducir la cantidad de mails que enviamos/recibimos. Cuando se trata de alguna incidencia, utilizo un gestor interno destinado para ello, pero no machaco con el correo (es como si cuando pides una pizza por Internet, enviases un mail para asegurarte que han recibido el pedido). Para las preguntas concretas, de sí o no, o sencillas de responder siempre utilizo la mensajería instantánea, que es rápida y en la que se tiende a ser escueto. Para los equipos de trabajo, es también muy útil y práctico el uso de los documentos compartidos, bien en carpetas internas, o utilizar GoogleDocs/Drive o Dropbox; de esta manera se evitan cadenas de envíos a la hora de revisión de documentos, por ejemplo. 


En fin, espero que estas ideas puedan ayudar a alguien en su día a día; en mi caso, poco a poco estoy consiguiendo disminuir el tiempo que dedico a la gestión de mi correo, y además de invertir menos tiempo, compruebo que localizar correos o rescatar archivos me cuesta menos trabajo. Al principio, puede llegar a ser un poco tedioso el organizar mails antiguos, fijarse una rutina de revisión del correo, acostumbrarse a enviar enlaces en lugar de adjuntar archivos...pero en muy poco tiempo, veréis cómo notáis la diferencia. Y si a alguien tiene algo que nos pueda ayudar...siempre será bien recibido. 



"La mayoría de las personas gastan más tiempo y energías
en hablar de los problemas que en afrontarlos."
Henry Ford.

#mañanamasymejor 



"Haz lo que yo te diga, pero no hagas lo que yo hago..."

Estoy seguro que con esta famosa (y socorrida) coletilla, se acabaron también algunas de las discusiones que mantuvisteis con padres, madres, tí@s, etc. durante vuestra infancia. Cosas como por ejemplo el debate de la hora de llegada a casa las primeras veces cuando empezábamos a salir de fiesta, el primer viaje de verano que organizaba tu grupo de amig@s, o aquel fin de semana en la casa de la playa de un compañero de clase en el que no iban a estar sus padres, han podido ser algunos de los casos en los que tras un breve intercambio de "golpes", el gancho de derechas de "Haz lo que yo te diga, y no hagas lo que yo hago" terminó por hacernos caer en la lona. Y si esto venía seguido del "...además, cuando seas padre, comerás dos huevos..." sabías que no había nada que hacer, que era el momento de darte la vuelta e irte a tu cuarto, sin excusas y desnudo de argumentos tras haber recibido ese lapidaria frase que cerraba toda opción de rebate. En fín, habías perdido, así que tocaba buscar otro plan. 

Pues bien, este mismo razonamiento se ha venido utilizando en algunas organizaciones durante muchos años; basándose en un modelo burocrático, las personas con cierta responsabilidad han utilizado de manera frecuente este tipo de argumentos de una manera más o menos descarada. Pero esto ha cambiado, está cambiando y va a seguir cambiando. En un tiempo en el que el cartelito con el cargo a la entrada del despacho (casi) sólo sirve para ubicarte en un organigrama, en el que la información sigue siendo poder pero ya es es para tod@s porque está al alcance de cualquier persona, y en el que además, el respeto profesional se consigue día a día, por lo que se hace y cómo se hace, esta manera de dirigir rancia y manida pierde su sentido del todo (si es que alguna vez lo tuvo).

Mi amigo José Antonio (un emprendedor al que no deberían perderle la pista...) dice que lo importante es el grupo humano, las personas, "tu gente", y la verdad es que no puedo estar más de acuerdo con él. Creo que todo estilo de dirección que no tenga esto en cuenta, y que no considere a las personas como el mayor activo con el que cuenta un proyecto, se estará equivocando y terminará por hacer aguas tarde o temprano; por eso, desde mi punto de vista, los líderes deben trabajar para conseguir generar un clima de trabajo que favorezca el desarrollo de las personas que tiene en su equipo, tienen que ser capaces de dar su sitio a cada una de ellas, escuchar sus opiniones antes de tomar decisiones y hacerlas partícipes, protegerlas ante las dificultades y reconocer su buen hacer, y sobre todo tienen que dar ejemplo. 

En este punto, seguro que algun@ se está preguntando que qué tiene que ver todo esto con el título del post, ¿verdad? Pues bien, en estos difíciles momentos que estamos pasando en los que a diario se nos pide esfuerzo, comprensión, sacrificio y compromiso, lo mínimo que se debería hacer es predicar con el ejemplo, y esto habría que hacerlo por solidaridad, por decencia y sobre todo por respeto. No se puede pedir que la gente entienda, si no entiendes porque ni siquiera te molestas en escuchar lo que dicen; no se pide humildad desde las alturas, ni es de recibo pedir determinación, si no se toman decisiones cuando son de las difíciles; no se puede pedir valentía, mientras el miedo te encierra en un un despacho, ni se puede pedir iniciativa escondid@ detrás de un equipo directivo. En definitiva no se puede seguir pidiendo a tu equipo un poquito más, mientras cada día te preocupas por ell@s un poquito menos.


Fuente:  http://oleoenblanco.blogspot.com.es

Cada día estoy más convencido de las ventajas de los modelos colaborativos, basados en la comunicación y la transparencia, en los que la información y la responsabilidad se comparten, y dónde los líderes ejercen su papel sin dar órdenes, sino actuando de manera que el resto lo tomen como ejemplo de comportamiento, ganándose su respeto y ayudándoles también a llevar a cabo el trabajo.

"El mejor líder, es aquel que piensa en los demás."
Carlos Bianchi.


#mañanamasymejor